Luis del Val "Illa no me puede prohibir poner el precio que me pase por los cajones de la caja registradora"

Madrid - Publicado el - Actualizado
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A las pocas horas de que el Gobierno intentara cargarse la temporada turística de verano en España, Bruselas le echó una mano, y le abrió la puerta para que renuncie a la cuarentena anunciada, siempre y cuando su proverbial soberbia se lo permita. Y, a los pocos minutos de que Consumo cayera en la cuenta de que no se pueden impedir las rebajas, ni controlar los precios de los comercios, el ministro de Sanidad dio orden de prohibir las rebajas. El ministro de Sanidad ahora tiene más tiempo, porque en días anteriores estuvo muy ocupado con continuas llamadas a Cataluña para tratar de impedir que García Albiol, el candidato más votado de Badalona, fuera elegido alcalde de la ciudad, siendo -¡horror!- del PP. No se olvide que el ministro Illa es secretario de organización del Partido Socialista de Cataluña, ese híbrido al que los de Pujol les consideran, al fin y al cabo, hijos de charnegos, y los de Ezquerra no les ven lo suficientemente independentistas. Bueno, pues derrotados sus esfuerzos, ahora ya puede ocuparse de lo suyo, y como debe ser especialista en comercio minoritario, decidió prohibir las rebajas, cargándose la libertad de mercado, en una despótica decisión para la que no es competente, ni siquiera en estado de alarma, y pongo a la radio por testigo de que si yo tuviera un comercio, lo primero que haría sería pegar un cartel en el cristal del escaparate con letras bien grandes donde pudiera leerse REBAJAS. El ministro me puede ordenar cuántas personas hay en el establecimiento, y las normas de higiene a seguir, pero no me puede prohibir poner los precios que me pasen por los cajones de la caja registradora.



