"Parece que el ministro describa un fenómeno paranormal y no un accidente ferroviario que se acaba explicando por leyes físicas"

Jorge Bustos analiza las dos hipótesis del accidente de Adamuz y las explicaciones de Óscar Puente

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La batalla por el relato ya se ha puesto en marcha y la clave de esa batalla está en el punto kilométrico 318,7 del corredor de alta velocidad Madrid Andalucía. Ese fue el lugar exacto donde a las 7:45 del domingo descarriló el tren Iryo, compañía privada de capital italiano. Descarriló a la altura del sexto vagón y al hacerlo, los tres últimos coches de Ir toparon con el alvia que venía de frente y cuya cabecera salió disparada y cayó por un talud. Hay en estos momentos 43 cadáveres ya recuperados y según la Guardia Civil faltan al menos dos más. La pregunta 4 días después sigue siendo, ¿por qué descarriló el iryo en una vía recta? Ahora que además el error humano y el sabotaje han sido descartados por los peritos. Sobre la mesa hay dos hipótesis principales

La Primera, dice que al tren, a pesar de ser nuevo, apenas tenía 4 años y a pesar de haber pasado todos los controles de calidad, se le habría descolgado alguna pieza que, a fuerza de rozar contra la vía terminó provocando el descarrilamiento. Se habla ahora mucho del bogie, el que ha aparecido semihundido en un arroyo a 300 m del accidente. Un bogie es una estructura rodante que va en los bajos del tren para mejorar su adaptación al al trazado. Es lo que le permite amente circular, pero los ingenieros argumentan que es prácticamente imposible que una pieza así se suelte antes de un descarrilamiento, más bien se soltaría a consecuencia del descarrilamiento, pero señalar a la empresa privada que habría fabricado mal el tren exculparía al gobierno de toda responsabilidad. ¿Ves la batalla del relato, verdad?

 La hipótesis del problema en las vías  

La segunda hipótesis, y esta es la que va cobrando mayor verosimilitud, es que el problema estuviera en la vía. ¿Y por qué es la más probable? Pues porque todas las ruedas del iryo accidentado, las de los vagones primeros antes del sexto, presentan también marcas del tamaño de una moneda de 50 céntimos entre la cabecera y el coche sexto, que fue el que colapsó definitivamente. Y esas muescas se encajan con la brecha en la soldadura del carril, que también se ha constatado ya. El ministro Óscar Puente, al que vamos a entrevistar hoy aquí en Herrera en COPE, ha confirmado la existencia de esas muescas y ha reconocido que es una posibilidad innegable que el estado de la vía haya sido la causa del accidente. Lo dijo ayer. Los investigadores han estudiado los rodamientos de otros trenes que pasaron antes, ese mismo domingo, por ese mismo punto y han constatado, por ejemplo, en un talgo que también entan esas muescas en los rodamientos.

Así que todo apunta efectivamente a una vía defectuosa y a que los sucesivos golpes contra ella de las llantas metálicas de un tren que mueve 500 toneladas a más de 200 km porh terminaron provocando el descarrilamiento del coche sexto del iro y eso fue lo que desencadenó el accidente mortal. La pregunta obvia es, ¿por qué una vía que había sido renovada en el mes de mayo termina rompiendo al enero siguiente por el mero paso de trenes por encima, que es para lo que está diseñada? Y hay muchas otras preguntas que se nos acumulan. ¿Se hizo bien la renovación en ese punto? ¿Se confió en las empresas adecuadas para hacerlo? ¿Se hizo caso omiso de los avisos de los propios maquinistas que venían reportando vibraciones desde hace meses y que ahora se han declarado en huelga porque se sienten desprotegidos en su trabajo del que a su vez Depende la seguridad de todos los que nos subimos habitualmente a un tren de alta velocidad?

 Las explicaciones de Puente  

Y la pregunta que viene a resumir todas las anteriores, ¿no estará el aumento de tráfico ferroviario a causa de la liberalización del sector desgastando las infraestructuras en mayor medida de lo que se invierte en su mantenimiento? Bueno, precisamente algo parecido le preguntaron ayer a Óscar Puente y el ministro repitió que es pronto para conocer las causas del accidente. Pero que de una cosa sí está completamente seguro, que esas causas cuando se determinen no se podrán atribuir a la falta de inversión en mantenimiento. Gestión que casualmente o causalmente depende de su ministerio.

“No, no estamos ante un problema de falta de mantenimiento, no estamos en un problema de obsolescencia y no estamos en un problema de falta de inversión, estamos ante otro problema que tendremos que determinar, me temo que mucho más complejo de lo que nos estamos en este momento imaginando. Me temo, probablemente un problema que nunca hemos vivido antes en nuestra red, que nunca se ha manifestado de esta forma y por tanto cuando al final lo hayamos esclarecido, tendremos que pensar muy bien cómo evitar que en el futuro se pueda producir algo tan singular como lo que ha acontecido en este caso”.

Hombre, la verdad es que dicho así, parece que el ministro esté describiendo un fenómeno paranormal, un episodio de Expediente X y no un accidente que, como todos, se acaba explicando por leyes físicas. Es decir, por razones técnicas y sabemos que a menudo detrás de los problemas técnicos están las negligencias políticas. Pero te hablaba antes de la batalla por el relato, el gobierno intenta sacudirse la responsabilidad en este siniestro, pero como sabe que los españoles saben que Adif está bajo su exclusiva competencia, apela a la unidad y a la lealtad institucional y busca incluso el abrazo con el PP, una especie de gesto de absolución preventiva.

Y de momento es verdad que Feijóo, por respeto a las víctimas, no ha pedido dimisiones. Juanma Moreno pactó ayer con el presidente del gobierno la celebración de un funeral de estado por las víctimas el 31 de enero en Huelva, que es la ciudad más golpeada por la tragedia, el epicentro del dolor. Ni siquiera Ayuso ha salido todavía a la palestra más que para acordarse de las víctimas y de los ciudadanos solidarios que las ayudaron. Y en cuanto a Juan Bravo, que es el vicesecretario de Hacienda, del PP ayer se limitó a pedir muy educadamente explicaciones al ministro por el caos de las últimas horas. Ya sabes que el sindicato de maquinistas ha decidido ir a la huelga el 9 de febrero después de los bandazos de Adif a la hora de fijar el límite de velocidad permitido para el trayecto Madrid Barcelona. Límite que se ha movido tres veces en un día. Creo que ahora está en 160 km por hora, pero a lo mejor al terminar este monólogo ha vuelto a subir o ha vuelto a bajar después de subir.

No se puede decir que el PP se haya comportado en esta catástrofe de gestión exclusivamente socialista, tal como suele hacerlo la izquierda con las catástrofes gestionadas o cogestionadas por una autonomía del PP o por un gobierno del PP. El chapote a la dan residencias y los incendios. Asesinos por defecto se les llama a los del PP. Pero de momento que yo sepa, en la política institucional y en el periodismo serio, nadie ha llamado asesino a Óscar Puente. Nadie, porque no lo es. Ahora bien, hay medio centenar de familias rotas de dolor que esperan explicaciones y hay que dárselas todas, caiga quien caiga, precisamente por respeto a las víctimas.

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Con Carlos Herrera

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