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Santi González: “Fin del juicio del procés: ‘Visto para sentencia’”

Las defensas coincidieron en argumentar que “el mío no ha hecho nada”, idea que repitieron con mucha convicción los procesados

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Tiempo de lectura: 2'Actualizado 08:48

El análisis de la actualidad de Santi González en 'Herrera en COPE'

Eran las siete y dos minutos de la tarde cuando Manuel Marchena pronunció las palabras rituales: “Visto para sentencia” para pedir a continuación a todos los presentes que desalojaran la sala. Antes habían desfilado uno, por uno, los doce procesados para exponer sus alegatos finales y antes aún sus defensas para hacer sus respectivos informes.

Cualquier observador medianamente atento coincidiría con la apreciación dejada en Twitter por José María de Pablo, que es abogado penalista y ejerce como tal en el bufete Mas y Calvet: “el derecho a la última palabra, amigos, es una trampa del legislador para que el acusado eche por tierra el esfuerzo de su abogado. Y hay quien sigue cayendo”.

Es un resumen muy atinado de la realidad. Las defensas coincidieron en argumentar que “el mío no ha hecho nada”, idea que repitieron con mucha convicción los procesados: “No hemos hecho nada, pero lo volveremos a hacer”. Entre las curiosidades de la última jornada hay que destacar la presencia en la sala de Quim Torra Plá y el cierre del Parlamento de Cataluña decidido por esa criatura de Lombroso que es Roger Torrent, que al decir de Rosa Belmonte , cuelga de vez en cuando el cartel ‘vuelvo en cinco minutos’ en la cámara que preside.

Hubo sentimentalismo y cursilería y algunas lágrimas de TurullY también algunas amenazas como veníamos diciendo. Nos hizo temer lo peor Jordi Sánchez que empezó su intervención remontándose atrás 25 siglos para citar a Sócrates. Y después a Hannah Arendt, que qué tendrá que ver. También tuvo su punto la gran consentidora del golpe desde la presidencia del parlament, Carme Forcadell, se quejó de que a ella la habían sentado en el banquillo por ser quien era. Quiso su mala fortuna que su última palabra coincidiera con la negación del Tribunal de Estrasburgo a considerar que el Supremo hubiera abusado de la prisión provisional en su caso. Está bien donde está, como todos ellos.

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