Liang Chen, la profesora china que ve más ambiente en Madrid que en su país: "A veces, creo que aquí como mejor que en mi ciudad natal"
Liang Chen, una joven que llegó a España por 'destino', explica las tradiciones, supersticiones y el significado real de la fiesta más importante de la cultura china

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Madrid - Publicado el
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Mientras España se recupera de la resaca de las campanadas del 1 de enero, una parte de su población se prepara para una segunda celebración. El Año Nuevo Chino es una fecha cada vez más presente para los 220.000 ciudadanos de origen chino que residen en el país. Barrios como el de Usera, en Madrid, se transforman en un epicentro de cultura y tradición. Sin embargo, la percepción de estas fiestas cambia. Liang Chen, una joven profesora del Instituto Confucio de Madrid, asegura que ha llegado a sentir "incluso más ambiente aquí que en China".

Al llegar, y como es costumbre entre la comunidad, eligió un nombre en castellano: Celeste. La elección vino marcada por la casualidad y el gusto personal. "Mi nombre chino empieza por 'C' y quería elegir uno que también empezara así. En mi clase una chica ya eligió Celia y otra Cecilia. Entonces, solo me quedaba Celeste, y también es porque me gusta el color azul", confiesa.
La cena de la prosperidad y los sobres rojos
El Año Nuevo Chino es, ante todo, una celebración familiar. "La familia es muy importante para ambos países", señala Liang, trazando un claro paralelismo entre la cultura china y la española. La reunión familiar es el eje central, provocando la que se considera la mayor migración interna del mundo cada año. La celebración principal es una gran cena en la víspera, el equivalente a la Nochevieja, seguida de un programa de gala en televisión "muy formal", similar a los especiales de Navidad en España.
Comer pescado, comer carne es muy importante, es un lujo"
El ambiente festivo ha cambiado con el tiempo, especialmente en las grandes ciudades. Liang Chen relata cómo sus abuelos le explicaron que antes la fiesta se vivía con más intensidad porque el país tenía menos recursos. "En el siglo pasado, en China no teníamos tantos recursos. Entonces, comer pescado, comer carne es muy importante, es un lujo. A lo mejor, durante un año solo podíamos comer carne o pescado en el Año Nuevo Chino", detalla. Esta es la razón por la que ahora, en ciudades como Shanghái, la celebración puede parecer menos vibrante que en Madrid, donde la comunidad se esfuerza por mantener vivas las tradiciones.
En la mesa no puede faltar el pescado, cuyo nombre en chino, 'yú', suena igual que la palabra para 'abundancia'. Comerlo es un ritual para atraer la prosperidad y asegurarse de tener "cosas extras" en el año que entra. Otra de las costumbres más arraigadas es la entrega de los 'sobres rojos' a los niños. En lugar de regalos, se entrega dinero. "Creemos que es más práctico", afirma Liang. Pero el gesto esconde un significado más profundo: es una forma de desear que la infancia no pase demasiado rápido, ya que "el mundo de un adulto es difícil".
Blancos en China, morenos en España
La convivencia entre dos culturas revela contrastes fascinantes, como los cánones de belleza. Liang Chen explica que, mientras en España se valora la piel bronceada, en China la preferencia es otra. "Los chinos nos gusta ser más delgadas, o tener piel más blanca", comenta. Esta diferencia se materializa en los productos que se venden: "Aquí se vende crema de sol para que quede más moreno, pero en China siempre usamos crema para blanquear".
A veces, creo que aquí como mejor que en mi ciudad natal"
Sin embargo, hay un gran punto en común: la gastronomía. Liang Chen se declara una enamorada del "marisco de Galicia" y defiende la autenticidad de los restaurantes chinos en España. Lejos del mito de que es comida adaptada, asegura que "las mayorías son muy chinas". La razón es simple: "Si un restaurante quiere sobrevivir en España, tiene que ser rico, tanto para los chinos como para los españoles", sentencia con una sonrisa. "A veces, creo que aquí como mejor que en mi ciudad natal", añade.

Año Nuevo Chino
El nuevo ciclo llega bajo el signo del Caballo de Fuego, un animal que evoca "pasión, libertad e impulsividad". Según el horóscopo chino, será un año para actuar con cautela y "pensar mucho antes de tomar una decisión". Para quienes nacieron en año de Caballo, la tradición recomienda llevar ropa interior de color rojo para atraer la buena suerte, una costumbre que curiosamente también existe en España, demostrando que, a pesar de la distancia, las culturas a veces encuentran la forma de conectar.
Este contenido ha sido creado por el equipo editorial con la asistencia de herramientas de IA.




