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El monólogo de Schlichting: "Puede sentirse orgulloso Sánchez de estar partiendo España"

 

Tiempo de lectura: 3Actualizado13:50

La novedad del día consiste en que lo que este sábado  comentamos sobre Sánchez, que permanecería en el poder hasta otoño de 2019, ha cotizado al alza durante la noche. Porque ayer aseguró que la oposición puede permanecer sentada y esperar y que no convocará elecciones ¡hasta 2020!.

Quién lo ha visto y quién lo ve. No sé cómo a este hombre no le sonroja confrontarse con la hemeroteca y sus propias declaraciones en la moción de censura contra Rajoy.

Entonces lo creyeron muchos que dejaron caer al presidente del PP. Entretanto se va formando un extraño frente de izquierdas frentepopulistas que integra a los separatistas, al PSOE y a Podemos. Ayer se dieron ignominiosa cita en Bilbao, para pedir el acercamiento de los presos de ETA. Qué tristeza ver a Tardá alternando con Otegui y a los de Podemos de palmeros de la banda. Y lo peor es que la convivencia se va dificultando.

Ayer se reventaron dos actos que los de VOX querían haber celebrado en Barcelona, en la calle Balmes, y en Sitges. Los llamados Comités de defensa de la República irrumpieron violentamente en los dos escenarios y los mossos tuvieron que escoltar la salida de lo de Santiago Abascal. También en Zaragoza ocurrió lo mismo.

No es éste el camino de la convivencia y no puede sentirse orgulloso el presidente Sánchez de estar partiendo España en dos mitades que empiezan a enfrentarse en las calles.

Por eso me ha alegrado que la novedad del día venga de un ámbito muy distinto a esta política vengativa. La película 'Campeones', de Guillermo Fesser, se ha alzado con el triunfo en los premios Forqué de cine, que anticipan los Goya españoles, y es una demostración de que la bondad conquista los corazones de todos los colores cuando se exhibe con humilde naturalidad.

Esta historia de discapacitados psíquicos que forman un equipo de baloncesto y que con su talla humana cambian la vida de un entrenador que proviene de la ambición y el estrellato nos ha convencido a todos, tirios y troyanos. Es una paradoja que personas tan despreciadas, cuyo aborto se busca minuciosa y selectivamente, nos hayan demostrado la belleza de la existencia. Para mí es una gran lección de que las cosas son sencillas y profundas, mucho más de lo que solemos plantearlas en nuestro mundo en blanco y negro. Y también de que la sociedad española es mucho más rica que las discusiones políticas. Ahí fuera hay talento y amor, y muchas personas luchando todos los días por hacer cosas buenas, sacar adelante a sus familias y colaborar unas con otras.

En esta mañana de domingo voy a cerrar este editorial con una cita inusitada. Una cita de Terelu, la hija de nuestra compañera María Teresa Campos. Resulta que esta chica, afectada de un cáncer de pecho, ha tenido que amputarse ambos pechos, una operación muy traumática para cualquiera de nosotras. En ese doloroso camino, parece ser que sus heridas la han tenido muy enferma durante tres largos meses. A veces, los golpes de la vida tienen un extraño significado, que la mayor parte de las ocasiones no sabemos anticipar. Y en este caso, ha ocurrido que la presentadora ha estado reflexionando, entre otras cosas acerca de su trabajo en televisión, en la tertulia de 'Sálvame'. En unas declaraciones a Mila Ximénez en entrevista, afirma Terelu que su circunstancia personal le ha hecho considerar que tal vez lo que hacen podría cambiarse para bien: “Me he dado cuenta -señala- de que somos demoledores con algunas personas, no mostramos simpatía ni apego a la gente y quizá deberíamos frenar un poco”.

Bien por Terelu. Ciertos programas destruyen más que construir la sociedad en la que vivimos. Yo me acosté anoche rumiando sus palabras. Pensando en las veces que yo también lo he hecho mal y lo muy hermosa que podría ser la convivencia si todos nos esforzásemos sencillamente en compadecernos un poco de los demás.