Hibristofilia: el fenómeno por el que algunas mujeres se enamoran de los peores criminales
Expertos analizan las causas psicológicas que explican esta peligrosa atracción por criminales violentos a raíz del nuevo episodio amoroso de Alfonso Basterra

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El caso de Alfonso Basterra, condenado por el asesinato de su hija Asunta, ha vuelto a poner sobre la mesa un fenómeno tan curioso como perturbador: la hibristofilia, o la atracción por criminales peligrosos.
La noticia de que Basterra ha solicitado un traslado de prisión para estar más cerca de una mujer con la que ha iniciado una relación ha sido analizada en el programa 'Fin de Semana' de COPE, por Cristina López Schlichting junto a los expertos José Miguel Gaona y José Manuel Aguilar. Este fenómeno no es nuevo, con casos como el de Miguel Carcaño o Daniel Sancho, que también reciben cartas de amor y tienen club de fans.
¿Qué es la hibristofilia?
José Manuel Aguilar, profesor de psicología forense en la Universidad Loyola, explica que no se trata de un fenómeno aislado. "Ni mucho menos, además está documentado desde hace décadas", señala, mencionando casos como los de Charles Manson o Bonnie and Clyde. Esta parafilia recibe el nombre de 'hibristofilia', concepto que define "una atracción, habitualmente también de corte sexual, amoroso, afectivo, por personas que cometieron un crimen, en muchas ocasiones por crímenes tremendamente violentos".
El psiquiatra José Miguel Gaona subraya el inmenso riesgo que corren estas mujeres. Gaona se pregunta cómo es posible sentirse atraído por alguien que ha quitado una vida, y advierte: "a lo mejor, tú eres el próximo en la lista". Señala que, en el caso concreto de Alfonso Basterra, quien nunca ha admitido su crimen, se revela una profunda "falta de empatía" y una frialdad que hacen muy cuestionable una rehabilitación real. Según el experto, más que amor, puede existir una manipulación donde el criminal está, simplemente, "manejando la relación".
La fantasía de redimir al 'chico malo'
Pero, ¿qué mueve a estas mujeres? Ambos expertos coinciden en varios factores clave. Uno de los principales es lo que Aguilar denomina la "fantasía de transformación": la creencia de que "cuando se case conmigo, ya verás tú cómo cambia". A ello, Gaona añade la idea de querer "salvar o redimir a terceros", que conecta con "roles de cuidados extremos" y "necesidades de validación personales". Además, el hecho de que la persona esté en la cárcel permite mantener una "distancia emocional segura", pues el contexto es totalmente diferente a una relación en el exterior.
Otros elementos que entran en juego son el afán de "desviarse de lo establecido" y aprovechar la fama que ha adquirido el criminal, según explica Aguilar. El profesor también menciona que muchas de estas mujeres expresan "compasión" y presentan historiales personales marcados por "abusos" o "relaciones violentas". Esto sugiere, según el experto, posibles "déficits en autoestima, en reconocimiento, en valoración personal" que necesitarían ser analizados.
La erótica de la violencia
Durante el debate en COPE, la presentadora Cristina López Schlichting planteó si no existe una "erótica de la violencia". Gaona confirmó esta posibilidad, explicando que la agresividad puede percibirse como atractiva al asociarse con el poder. El psiquiatra apunta que "el riesgo o el peligro intensifican la excitación emocional o la excitación sexual", y señala también el "juego de dominación y sumisión" como otro componente erótico.
Aguilar refuerza esta idea, apuntando que la imagen del "chico malo" siempre ha tenido éxito. "Son los que transgreden, que se salen de la norma, que retan a la autoridad, y eso tiene una erótica", afirma. Por su parte, Gaona aporta una visión biológica, aludiendo a un estudio que sugiere que las mujeres en su periodo fértil pueden preferir parejas "violentos o hipermasculinos", aunque para formar una familia prefieran a hombres menos agresivos, un vestigio de nuestros "rasgos de la época de las cavernas".
Finalmente, José Manuel Aguilar lanza una dura advertencia: en la inmensa mayoría de las ocasiones, el criminal está "usando a estas mujeres". Según el psicólogo, "realmente lo que hay detrás es una instrumentalización, lo que pasa es que no quieren verlo". Los expertos concluyen planteando que estas mujeres deberían reflexionar sobre si este tipo de conductas les está impidiendo tener "relaciones sanas" y considerar la búsqueda de ayuda profesional.
Este texto ha sido elaborado por el equipo editorial con la asistencia de herramientas de IA.



