Eitan, cautivo 738 días en manos de Hamás: "Sufrí maltrato físico, sexual y mental. No hay ninguna manera de curar lo ocurrido; fue un infierno"
Ha relatado en 'Fin de Semana' las torturas físicas y mentales que sufrió a manos del grupo terrorista en los túneles de Gaza y las condiciones inhumanas en las que vivió

Escucha la entrevista en 'Fin de Semana' a Eitan Horn, último secuestrado al que soltó Hamás
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Eitan Horn, uno de los rehenes israelíes capturado por Hamás el 7 de octubre de 2023, ha relatado su sobrecogedora experiencia tras 738 días de cautiverio. En una entrevista en el programa 'Fin de Semana' de Cristina López Schlichting, Horn ha descrito su vivencia como estar "muerto en vida" durante los más de dos años que permaneció secuestrado en los túneles de Gaza.
El dolor que os ha golpeado, muy probablemente no se cure nunca", ha afirmado Horn. El joven, que ha señalado que necesitará terapia "hasta el último día" de su vida, ha sido tajante: "No hay ninguna manera de curar lo ocurrido el 7 de octubre, curar lo ocurrido que viví yo, estos dos años de infierno en los túneles del Jamas".
Así fue el secuestro en el kibutz
Horn se encontraba visitando a su hermano Yair en el kibutz Nir Oz cuando sonaron las alarmas. Tras escuchar gritos en árabe y disparos, los terroristas entraron en la casa y forzaron la puerta del cuarto de seguridad. "Las balas me pasaban por al lado", ha recordado.
Su hermano Yair, en un intento por protegerle, soltó la manija de la puerta y se entregó. "Nos despedimos sabiendo que nunca más nos íbamos a ver", ha contado.
Minutos después, Eitan salió de la habitación, vio los cuerpos de sus vecinos y las casas en llamas, y al volver a entrar fue capturado por otro terrorista.
La vida en los túneles de Hamás
Una vez en Gaza, fue trasladado a los túneles, una red subterránea que ha descrito como "una ciudad bajo tierra". "Estar bajo tierra es como estar en un ataúd", ha sentenciado. Los pasadizos eran tan angostos que "no entran dos personas paradas una al lado de la otra", y la altura variaba entre 1,60 metros y apenas 30 centímetros, obligándoles a moverse "prácticamente a gatas o encorvado".
Las condiciones eran inhumanas. Horn, que pesaba 133 kilos el día del secuestro, fue liberado pesando 73 kilos. Ha denunciado la falta de higiene, llegando a estar "cuatro meses sin bañarme" y con la misma ropa. También ha hablado de la presencia de "ratas, cucarachas y muchísimas enfermedades".
más sobre el kibutz de nir oz
Horn ha denunciado haber sufrido maltrato "físico, sexual y mental". Aunque a él no le pegaron directamente, sí lo hicieron a otros compañeros. La tortura psicológica era constante, dependiendo de sus captores para recibir comida o agua.
Reencuentro y despedida de su hermano
En medio del horror, vivió un momento de consuelo al reencontrarse con su hermano Yair en los túneles, aunque inicialmente tuvieron que ocultar su parentesco. "Descubrieron que somos hermanos, nos reencontraron", ha explicado, señalando que el momento fue filmado "con un propósito de propaganda".

Itzik Horn, padre de dos secuestrados por Hamás (Eitan y Yair)
El momento más duro fue la posterior separación, cuando Yair fue liberado en una negociación y él tuvo que quedarse. "Fue más difícil para Yair, sin lugar a dudas, porque él sabe en manos de quién me está dejando", ha reflexionado. En su despedida, Eitan le pidió que dijera a su familia que "sigan viviendo felices y contentos por mí".
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