EL PARTIDAZO DE COPE
Dani Rodríguez, exjugador del Mallorca: "Pedí al club que condenara en Arabia los hechos contra nuestros aficionados, nada más"
El nuevo jugador del Leganés revela en 'El Partidazo de COPE' el enfrentamiento con Arrasate que lo apartó del Mallorca y el calvario que vivió durante más de cuatro meses

Dani Rodríguez habló de su mala relación con Joseba Arrasate y su triste salida del Mallorca
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El futbolista Dani Rodríguez, flamante fichaje del CD Leganés, ha roto su silencio tras más de cuatro meses en el programa 'El Partidazo de COPE' con Juanma Castaño. El centrocampista ha desvelado por primera vez los detalles de su polémica salida del RCD Mallorca y el enfrentamiento con su exentrenador, Jagoba Arrasate, que lo mantuvo apartado del equipo.
El origen del conflicto
Todo comenzó el 30 de agosto con una publicación en redes sociales tras no jugar en el Santiago Bernabéu, un gesto que se interpretó como una crítica a Arrasate. Rodríguez aclara que fue un error fruto de las emociones: "Cuando las emociones gobiernan tus acciones, lo normal es que te equivoques". Sin embargo, subraya que el problema era más profundo y "venía de mucho más atrás".
El jugador ha confesado que su etapa en el club bermellón terminó realmente el 1 de septiembre tras "una reunión a cuatro" con la directiva y el cuerpo técnico, de la que no puede dar nombres por cláusulas de confidencialidad. "Mi etapa como jugador del Mallorca termina el 1 de septiembre", sentenció Rodríguez, desmintiendo que todo se debiera a "una pataleta por no jugar 4 minutos".
Disculpas sin perdón
Diez días después, y tras ser apartado del equipo, el gallego pidió disculpas "delante de los compañeros y a Jagoba personalmente". A pesar de que Arrasate las aceptó, su decisión fue inamovible: "Él me dice que no puede cambiar su posición", explicó el futbolista sobre la reacción del técnico.
Durante los meses siguientes, Rodríguez entrenó como uno más pero sin contar para el entrenador, una situación de impotencia que intentó reconducir sin éxito hablando con el club y los capitanes. El jugador lamenta la dureza de la situación: "Yo no maté a nadie, ni aposté, ni me dopé. Parece que había matado a alguien".
El sufrimiento de la familia
El punto de inflexión para buscar una salida fue su familia. El jugador ha relatado, emocionado, cómo su hijo mediano le verbalizó su tristeza: "Mi hijo mediano me dice que no quiere estar más en Mallorca, que no entiende que yo no juegue". Ese fue el momento en que decidió que no podía continuar y que debía buscar un nuevo equipo para volver a jugar al fútbol.
Finalmente, el centrocampista ha desvelado otro episodio de tensión con el club, ocurrido durante la Supercopa de España en Arabia, donde las familias de los jugadores se sintieron desprotegidas tras ser increpadas por aficionados locales. "Lo único que le pedí al club era que condenara los hechos, nada más", afirmó, un respaldo que nunca llegó. Ahora, feliz en su nueva etapa en el Leganés, se siente aliviado por poder contar su verdad.
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