El Gobierno Vasco obligará a los campamentos a tener un delegado de protección infantil tras el caso de Bernedo
Las nuevas colonias de verano deberán reforzar los controles y protocolos de seguridad para menores

Más protección para los menores en campamentos en Euskadi
Vitoria - Publicado el - Actualizado
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Las colonias de verano que se organicen en el País Vasco deberán contar obligatoriamente con una figura específica de protección de la infancia. Así lo recoge el nuevo decreto de actividades de ocio educativo y tiempo libre impulsado por el Gobierno Vasco, que busca reforzar la seguridad de los menores y evitar situaciones como las denunciadas en el campamento de Bernedo (Álava).
La normativa desarrolla la Ley 2/2022 de Juventud y fija nuevas exigencias para actividades como acampadas, campos de voluntariado o udalekus. Entre sus principales novedades destaca la obligación de designar a una persona delegada de protección de la infancia y la adolescencia, que deberá contar con formación específica.
Funciones del delegado de protección
Este responsable podrá ser el propio director del campamento si cumple los requisitos formativos. Entre sus funciones estarán explicar y aplicar los protocolos de prevención frente a la violencia, así como activar los mecanismos de actuación en caso de sospecha.
También deberá comunicar cualquier posible situación de riesgo “según la normativa vigente” y velar por la protección de los datos sensibles de los menores.
Además, el decreto endurece la documentación exigida a las entidades organizadoras. La declaración responsable será más completa e incluirá, entre otros aspectos, protocolos de actuación frente a la violencia y certificados negativos de delitos sexuales de todo el personal, que deberán renovarse cada año.
El detonante: el polémico campamento de Bernedo
La nueva regulación llega tras la polémica generada el pasado verano en un campamento celebrado en Bernedo, en la Montaña Alavesa, organizado por la asociación Sarrea Euskal Udaleku Elkartea.
Varias familias denunciaron públicamente prácticas como duchas nudistas mixtas entre menores y monitores adultos, sin haber sido informadas previamente. Según los testimonios, algunos jóvenes, de entre 13 y 15 años, se vieron obligados a compartir estos espacios sin distinción de sexo. Algunas familias aseguraron que sus hijos regresaron “traumatizados y asustados”, denunciando falta de información previa y dificultades para comunicarse con ellos durante la estancia.
Incluso se relataron otras conductas controvertidas dentro de la dinámica del campamento, lo que provocó una fuerte alarma social.
Un decreto para evitar que se repita
El Ejecutivo autonómico pretende que el nuevo decreto entre en vigor antes del próximo verano. La norma sustituirá a la regulación vigente desde 1985, considerada obsoleta por su carácter general y falta de concreción.
Con esta actualización, el Gobierno Vasco busca establecer un mayor control sobre las actividades de ocio educativo y garantizar entornos seguros para los menores, evitando que se repitan episodios como el ocurrido en Bernedo.




