La Fundación Menchaca consolida 50 años de ayuda en Bizkaia
La entidad, que reparte 150.000 euros anuales a unas 40 organizaciones, refuerza su apoyo a la labor social de la Iglesia y abre el plazo para sus galardones

Miembros de la Fundación Antonio Menchaca (a la izquierda) y representantes de asociaciones y ONGs subvencionadas
Bilbao - Publicado el
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En un contexto de crecientes necesidades sociales, hay instituciones que, lejos del foco mediático, mantienen un compromiso constante con las personas más vulnerables. Es el caso de la Fundación Antonio Menchaca, una entidad bilbaína que, desde su creación en 1974, ha tejido una red de apoyo discreta pero fundamental para decenas de iniciativas solidarias en Bizkaia. Cada año reparte en torno a 150.000 euros entre unas 40 entidades sociales, apoyando proyectos que atienden necesidades básicas como la alimentación, la acogida o el acompañamiento.
El pilar de la acción social
Una parte importante de estas ayudas sostiene iniciativas vinculadas a la Iglesia, que desempeña un papel fundamental en la atención a los más desfavorecidos. Gracias a este respaldo, parroquias, asociaciones y organizaciones de inspiración cristiana pueden continuar con su labor diaria, basada en la cercanía y el voluntariado. Estos fondos son clave para mantener servicios esenciales como comedores sociales, redes de apoyo a familias, atención a personas mayores o programas de acogida, reforzando una labor que muchas veces no llega a cubrir la administración pública.
La fundación demuestra también su capacidad de adaptación a las nuevas realidades sociales. En su convocatoria más reciente, ha seleccionado 40 proyectos sociales, entre los que destacan tres nuevas incorporaciones que reflejan la diversidad de su campo de acción. Se trata de Algharas, en Barakaldo, centrada en la integración de personas migrantes; Begisare, que atiende a personas con distrofias hereditarias de retina; y Ulertuz, orientada al apoyo psicológico de menores y jóvenes con sordera.
Orígenes de una vocación
La historia de la Fundación Antonio Menchaca es inseparable de la figura de su creador, el escritor y filántropo Antonio Menchaca Careaga. Fundó la entidad en 1974 movido por un motivo profundamente personal: rendir homenaje a su padre, conocido en el Bilbao de la época como "Menchaca de la Bodega". Este apodo, ligado a su actividad en el mundo del vino, representaba una forma de vida basada en la cercanía, el trabajo constante y el compromiso con el entorno.
Para Antonio Menchaca, su padre fue un ejemplo de valores como el esfuerzo, la responsabilidad y la sensibilidad hacia los demás. Esa herencia moral fue la que quiso transformar en una herramienta útil para la sociedad, creando una fundación con una idea clara: ayudar directamente a quienes más lo necesitan, evitando estructuras complejas y apostando por la proximidad. Un espíritu que se mantiene intacto medio siglo después.
Más de 500 proyectos financiados
A lo largo de su trayectoria, la Fundación Menchaca ha financiado más de 500 proyectos y ha destinado más de cuatro millones de euros a causas sociales. Además de las ayudas económicas, la fundación impulsa cada año los Premios a la Solidaridad, que reconocen la labor de personas y entidades comprometidas. Precisamente, la entidad ha abierto ya el plazo de presentación de candidaturas para la 26ª edición de estos galardones, renovando un año más su compromiso con el tejido solidario de Bizkaia.
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