Los pediatras avisan: el cerebro adolescente no está preparado para las redes sociales
La propuesta de prohibir las redes a menores de 16 años recibe el respaldo de los expertos, que alertan de los graves riesgos para la salud de los más jóvenes

Pamplona - Publicado el
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El reciente anuncio del presidente Pedro Sánchez sobre la intención de prohibir las redes sociales para menores de 16 años ha sido recibido de forma muy positiva por la comunidad pediátrica. El pediatra Raimond Pelac valora la medida como un paso necesario para prevenir riesgos para la salud y el bienestar de la infancia y la adolescencia, alineándose con una línea de actuación marcada por la Comisión Europea.
Un entorno digital no apto para menores
Los pediatras llevan años advirtiendo de la necesidad de limitar el uso de estas tecnologías. El problema de fondo, según Pelac, es que los jóvenes se desenvuelven en un espacio digital "que para nada ha sido diseñado pensando en las necesidades de los niños y en su nivel madurativo". El foco, insiste, no debe ser político, sino centrarse en la salud digital infantojuvenil.
Un espacio digital que para nada ha sido diseñado pensando en las necesidades de los niños y en su nivel madurativo"
Pediatra
El peligro de la adicción
Una de las mayores preocupaciones es el efecto adictivo de estas plataformas, diseñadas para que el usuario "esté el mayor tiempo usando el móvil". Pelac define la adicción no como una simple elección, sino como la incapacidad de parar: "la adicción es que no puedes desengancharte, aún sabiéndolo". Asegura que, aunque los adolescentes son conscientes del uso excesivo, el diseño de las apps les impide desconectar.
La adicción es que no puedes desengancharte, aún sabiéndolo"
Pediatra
Consecuencias demostradas para la salud
El pediatra alerta sobre el uso precoz, intensivo y no supervisado de los dispositivos, especialmente perjudicial para los cerebros en desarrollo. La corteza prefrontal, que controla los impulsos, no madura hasta los 20 o 22 años. La literatura científica ya ha demostrado la relación entre el uso excesivo de redes y los trastornos de sueño, problemas de autoestima, mayor riesgo de ansiedad y depresión, obesidad por el sedentarismo, fatiga visual y dificultades en el aprendizaje y la socialización.
Estos efectos van en contra de la definición de salud de la OMS, que abarca el bienestar físico, psíquico y social. Aunque no todo el contenido es perjudicial, Pelac subraya que lo importante es la prevención y que "todo lo que sea proteger es una buena intención".
Este contenido ha sido creado por el equipo editorial con la asistencia de herramientas de IA.



