El legado de las Teresianas en Pamplona, 150 años transformando la sociedad desde el aula: "Es la familia que eliges"
La congregación celebra su aniversario repasando su llegada a Pamplona en 1912 y su evolución hasta convertirse hoy en un centro de referencia con 850 alumnos

150 años de la Compañía de Santa Teresa de Jesús
Pamplona - Publicado el
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La Compañía de Santa Teresa de Jesús celebra sus 150 años de historia, un aniversario que pone de relieve el profundo legado de la congregación en la educación y la sociedad. La hermana teresiana Gema Jiménez y la directora del colegio de Ermitagaña, Cristina Oiz, han repasado la trayectoria de la institución en Pamplona, desde sus inicios hasta su consolidación como un centro educativo de referencia que, a día de hoy, continúa fiel a la misión de su fundador.
Un nacimiento inspirado por Santa Teresa
La congregación nació hace justo 150 años, fruto de la inspiración de su fundador, Enrique de Ossó. Según relata Gema Jiménez, todo comenzó una noche, el 2 de abril, cuando Ossó, sin poder dormir, sintió una llamada.
Se despertó y escribió: 'Dios lo quiere, Jesús de Teresa lo quiere, Teresa de Jesús lo quiere, adelante, compañía de Santa Teresa de Jesús, un grupo de mujeres capaces de renovar la sociedad, un grupo de mujeres a lo Teresa de Jesús'", explica Jiménez sobre el origen de la compañía.
La llegada de la compañía a Pamplona se produjo en 1912. Gema Jiménez cuenta que, aunque se pensaba que no cabían más colegios en la ciudad, sí vieron la posibilidad de abrir
un colegio paranormalistas". La iniciativa recibió el beneplácito del entonces obispo, don José López de Mendoza, quien
acogió muy bien a las hermanas". En 1918, la necesidad de una nueva ubicación les llevó a adquirir el palacio de los marqueses del Amparo, en la Calle Mayor, que se convirtió en la nueva sede del colegio.
El colegio hoy: una gran familia en Ermitagaña
Actualmente, el centro desarrolla su actividad en el barrio de Ermitagaña, a donde se trasladó entre los años 73 y 75. Cristina Oiz, su directora, lo describe como
un centro de una medida bonita" que está
completo" con 850 alumnos desde infantil hasta bachillerato. Además, cuenta con dos aulas de atención a la diversidad, continuando así con la misión que
las hermanas teresianas comenzaron en aquellos tiempos".
Es la familia que eliges"
Si algo define al colegio, según su directora, es el ambiente familiar.
Tenemos una lona puesta en el cole que dice, 'es la familia que eliges', porque realmente nos sentimos familia", afirma Oiz. Este sentimiento se refuerza con la presencia de profesorado que es exalumno y familias que generación tras generación confían en su modelo educativo, cuyo fin es formar a jóvenes con un
perfil de salida de transformadores sociales".
La innovación y los valores son pilares fundamentales. Oiz destaca que abarcan todos los aspectos de la persona, desde la innovación educativa, con robótica y pensamiento computacional, hasta el desarrollo de idiomas o la música, esta última utilizada
como una manera de transmisión del mensaje del evangelio y de muchos valores".
El carisma de Enrique de Ossó
La figura del fundador sigue muy presente. Gema Jiménez lo describe como
un sacerdote con vocación de maestro, pero enamorado de Jesucristo", que encontró en Teresa de Jesús
la gran capacidad que podía tener la mujer para transformar la sociedad". Su lema era claro y sigue siendo el reto de la congregación.
Que conociéramos y amáramos a Jesús, y lo hiciéramos conocer y amar"
Este espíritu se mantiene vivo a través de prácticas como el
cuarto de hora de oración", que se realiza cada mañana desde primero de infantil. Cristina Oiz explica que es
un momento de relajación, de paz y de encuentro un poco con Jesús". El objetivo, según Gema Jiménez, es
conocer y amar a Jesús para hacerlo conocer y amar".
Para Gema Jiménez, lo más importante es que hoy exista
una gran familia Teresiana" que continúa el legado del Padre Enrique. Actualmente, la comunidad en Pamplona la forman 21 hermanas. A pesar de la evolución y los cambios sociales, Oiz asegura que se mantiene
sin romper la esencia de lo que es la educación teresiana, sin romper el espíritu y el carácter propio que tenemos y que conservamos".
Este contenido ha sido creado por el equipo editorial con la asistencia de herramientas de IA.



