Un oncólogo desvela el origen de todos los miedos y cómo vivir sin ellos
Enric Benito, médico humanista, comparte las lecciones aprendidas tras acompañar a miles de pacientes en el final de la vida y su propia crisis existencial

Mallorca - Publicado el
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El doctor y oncólogo Enric Benito ha dedicado gran parte de su carrera a reflexionar sobre el proceso de morir y la gestión del miedo. Según su experiencia clínica, todos los temores, como hablar en público o no ser aceptado, tienen una raíz común: el miedo a la muerte. Benito, en la tercera edición de Puerto Portals Talks, distingue entre los miedos "naturales", que nos protegen de amenazas reales, y aquellos que son "ficticios, inventados y programados por nuestra mente", los cuales surgen de una ignorancia sobre nuestra verdadera identidad.
El camino es hacia adentro
Para Benito, la clave para superar este miedo fundamental es el autoconocimiento. Sostiene que todas las tradiciones de sabiduría apuntan en la misma dirección, desde la inscripción en el templo de Apolo en Delfos ("Conócete a ti misma") hasta las enseñanzas de figuras como Jesús o Mahoma. El mensaje es claro: "la salida es hacia adentro", afirma. La sociedad nos empuja a construir un "personaje" basado en el éxito externo, pero esta búsqueda a menudo conduce a un vacío existencial.

Enric Bueno en la charla
A menudo, son las situaciones límite —una enfermedad, una ruptura o una pérdida— las que nos obligan a romper con el personaje y a mirar hacia nuestro interior. Benito describe el sufrimiento como "el rechazo de una realidad que no me gusta", pero también como una oportunidad para aprender y trascender a un nivel de conciencia superior. Hay dos vías para descubrir quiénes somos: el discernimiento a través de la meditación o la autoindagación, y el propio sufrimiento.
El sufrimiento es el rechazo de una realidad que no me gusta"
Una crisis existencial como punto de inflexión
Esta filosofía de vida no es solo teórica para Benito. A sus 45 años, a pesar de ser un oncólogo de éxito con una vida aparentemente perfecta, sufrió una "crisis existencial brutal" y una profunda depresión. "Estaba roto por dentro", confiesa. Durante ese periodo, comprendió que se había traicionado a sí mismo y a la promesa que se hizo a los 10 años tras la traumática muerte de su abuelo: encontrar una forma de aliviar el sufrimiento al final de la vida.

Enric Bueno en un momento de la charla
Esa revelación le llevó a abandonar una lucrativa carrera centrada en la oncología convencional para dedicarse a los cuidados paliativos. "No es que dejara la oncología, es que la trascendí", explica. Este cambio le permitió acceder a un nivel de experiencia humana más profunda y aprender lecciones que ahora comparte a través de la divulgación y la docencia a otros profesionales sanitarios.
La muerte como un traspaso natural
Benito defiende que "no somos una persona que tiene, de vez en cuando, una experiencia espiritual, somos seres espirituales que tenemos una experiencia humana". Desde esta perspectiva, la muerte deja de ser un fracaso para convertirse en un "traspaso" natural y organizado. Su experiencia en paliativos le ha enseñado que el proceso de morir "es natural, es normal, es seguro, está bien organizado, no duele" y anima a no evitarlo, ya que es una oportunidad de aprendizaje única.
La vida no tiene final, por favor, tiene final tu pequeña biografía, pero eso no es ningún drama"
El oncólogo insiste en que la aceptación de nuestra finitud nos permite vivir con más coraje y plenitud. "La vida no tiene final, por favor, tiene final tu pequeña biografía, pero eso no es ningún drama", recalca. Saber que el tiempo es limitado es, para él, la mayor motivación para vivir bien y sin arrepentimientos, dejando de lado el miedo paralizante para abrazar la vida con confianza.
Este texto ha sido elaborado por el equipo editorial con la asistencia de herramientas de IA.



