El obispo de Mondoñedo-Ferrol lanza un mensaje a los jóvenes: "¿Y tú por qué no?" con motivo del Día del Seminario 2026
Fernando García Cadiñanos subraya que, en una sociedad secularizada, la vocación sacerdotal sigue siendo un "horizonte fascinante" y pone en valor a los cinco seminaristas de la diócesis como "signos de esperanza" para las comunidades

Foto de archivo del obispo de Mondeñodo-Ferrol, monseñor Fernando García Cadiñanos, a la izquierda
Ferrol - Publicado el
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Con motivo de la festividad de San José y la celebración del Día del Seminario, el obispo de Mondoñedo-Ferrol, Fernando García Cadiñanos, ha hecho pública una carta en la que invita a los jóvenes a reflexionar sobre la vocación sacerdotal. Bajo el lema "¿Y tú por qué no?", el prelado aborda el desafío de proponer este camino en un contexto secularizado, pero asegura que "no deja de ser una llamada que el corazón inquieto de un joven puede abrazar como proyecto de futuro".
En su mensaje, García Cadiñanos observa un "retorno a lo religioso" entre las nuevas generaciones, aunque no sea un fenómeno masivo. Describe a jóvenes "desencantados con promesas vacías de progreso" que buscan respuestas a sus preguntas más profundas, así como a aquellos que descubren la fe como "un horizonte nuevo y magnético". Frente a este panorama, el obispo plantea la necesidad de "fomentar una cultura vocacional" que impulse la pregunta por el sentido de la vida y el lugar de cada uno en el mundo.
El escrito del obispo destaca el papel del Seminario como el espacio del que la Iglesia se ha dotado para ofrecer "un clima propicio para la libertad, la profundidad, el silencio, el estudio y la oración". En este sentido, pone como ejemplo a los cinco seminaristas con los que cuenta actualmente la diócesis de Mondoñedo-Ferrol, a los que define no como una mera cifra, sino como "signos visibles y concretos de que Dios sigue llamando hoy" y "una esperanza real para nuestras comunidades".
García Cadiñanos concluye su reflexión definiendo la figura del sacerdote como "aquél que desea ser puente en una sociedad fracturada y ensimismada". Anima a los jóvenes que sientan el deseo de una vida con propósito a no tener miedo: "No es un camino para superhéroes, sino para hombres valientes que confían en que Dios no quita nada y lo da todo. Si sientes que tu corazón late con este deseo de entrega... ¿por qué no? Deja tus redes y ponte en camino", sentencia.



