El obispo de Mondoñedo-Ferrol insta a las cofradías a anteponer la comunión frente a los egos y las divisiones internas
Fernando García Cadiñanos, en una carta a los cofrades, reclama "caridad" y "diálogo sereno" ante las decisiones complejas y advierte de que "de poco sirve vestir una túnica impecable si el corazón se deja arrastrar por la murmuración"

Foto de archivo del obispo de Mondeñodo-Ferrol, monseñor Fernando García Cadiñanos, a la derecha
Ferrol - Publicado el
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El obispo de la diócesis de Mondoñedo-Ferrol, Fernando García Cadiñanos, ha hecho público este lunes una carta dirigida a los cofrades del territorio diocesano en la que apela a fortalecer la comunión como antídoto frente a los desencuentros, los egos y las divisiones que, según advierte, pueden infiltrarse tanto en la vida interna de las hermandades como en las relaciones entre ellas.
En la misiva, fechada en la sede episcopal de Mondoñedo, el prelado trae a colación el Jubileo Diocesano de las Cofradías celebrado hace unos meses en Ferrol, una jornada que, en sus palabras, evidenció que "nuestra identidad común está por encima de cualquier desencuentro". Frente a las tensiones puntuales que puedan surgir en el seno de las hermandades, García Cadiñanos subraya la necesidad de "cultivar la comunión como testimonio que ofrecemos en nuestro mundo polarizado".
El obispo dedica una parte central de su escrito a advertir sobre las tentaciones que afectan a la vida cofrade: "Se introducen las tentaciones de egos que engendran desencuentros y divisiones". En este sentido, reconoce que existen decisiones complejas que pueden generar inquietud o dudas, pero insiste en afrontarlas desde "la oración, la paciencia y la apertura al diálogo sereno que ayuda al discernimiento, evitando juicios precipitados o confrontaciones que no edifican". "Necesitamos caridad", subraya.
Más allá de los aspectos organizativos, García Cadiñanos recuerda a los cofrades su papel como "dique que preserva la memoria creyente de nuestro pueblo" en una sociedad marcada por la secularización. Destaca la vitalidad de la piedad popular en la Semana Santa de Viveiro y Ferrol, pero también en localidades como Mondoñedo, Burela, Ortigueira o Ribadeo, donde la devoción, afirma, "se vive con sencillez y hondura".
El prelado también pone el acento en la dimensión evangelizadora de las cofradías, especialmente ante el creciente interés de jóvenes que se acercan a las hermandades en busca de "sentido, pertenencia, protagonismo y raíces". "Cuando una cofradía es escuela de fe y espacio de servicio, se convierte verdaderamente en ámbito de evangelización", sostiene.
En un tono cercano pero firme, el obispo llama a no reducir la vida cofrade a lo meramente externo. "De poco serviría vestir una túnica impecable si el corazón se deja arrastrar por la murmuración, la rivalidad o la desconfianza. El hábito exterior ha de ir acompañado del hábito interior de la virtud", apostilla.
La carta concluye con una invitación a vivir en profundidad el Triduo Pascual, a participar en el sacramento de la reconciliación y a dejar que la Palabra ilumine el discernimiento comunitario. "Que estos días santos nos ayuden a responder a los deseos profundos de nuestro corazón y a fortalecer la fraternidad", expresa García Cadiñanos, quien se despide firmando como "vuestro hermano y amigo".



