Paco Arnau se convierte en Hijo Predilecto de Dénia: "Es lo más grande que me ha pasado en la vida"
Su trayectoria vital, marcada por su dedicación al mundo de la fiesta y su implicación altruista, es reconocida por la ciudad que tanto ama

Entrevista con Paco Arnau
Denia - Publicado el - Actualizado
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La ciudad de Dénia ha nombrado a Paco Arnau Soler como Hijo Predilecto en reconocimiento a su trayectoria y su estricta vinculación con el tejido social y festivo de la ciudad. El propio Arnau ha confesado, en COPE Dénia Marina Alta, sentirse abrumado por la noticia: "No lo puedo explicar, es una cosa muy, muy fuerte", ha declarado, mientras asegura que todavía está "asimilándolo". Para él, este nombramiento representa el "orgullo de ver que la gente de Dénia me apoya".
Una vida dedicada a la fiesta
El vínculo de Paco Arnau con el mundo de la fiesta comenzó hace décadas. "Pronto hará 30 años que estoy en la comisión de la Mare de Déu", explica. Su implicación fue tal que, tras entrar en 1997, "en el 99 ya me hicieron presidente". A partir de ese momento, su participación se extendió a toda clase de entidades, desde las fallas hasta los moros y cristianos, convirtiéndose en una figura clave en la vida asociativa de Dénia.
Recuerda que el impulso para involucrarse venía de "la gente que tenía al lado". Menciona con especial cariño a dos personas que ya no están, Pepe el Chavo y Fernando Marí, quienes junto a su mujer, Vicenta, le animaron a dar un paso adelante. "Ellos también me han cambiado la vida, ver la vida de una u otra manera y dedicarme más a estar en todos los puestos", ha afirmado.
A nivel personal, Arnau destaca un momento que lo cambió todo: conocer a su mujer. "Ahí me cambió la vida completamente".
Hijo predilecto de Dénia
El rediseño de la Ofrenda
Uno de los legados más visibles de Paco Arnau es la actual Ofrenda de Flores a la Mare de Déu. Ha relatado que, siendo él presidente de la Mare de Dénia y Juan Antonio de la Cofradía de Pescadores, pensaron en hacer algo grande porque la ofrenda de entonces "era muy triste, era un panel donde se pinchaban las flores y se acababa". No quedaba ni una flor como recuerdo.
Para transformarla, se fijaron en la de Valencia y contactaron con los artistas Juan Blasco y Enrique Ginestar, quienes se encargaron de diseñar la imponente estructura que hoy preside la plaza. Un momento que define como uno de los más especiales de su trayectoria y que este año ha sido "muy emocional" al ver a su nieta como fallera mayor infantil de la Falla Diana.
Arnau también ha reflexionado sobre la evolución de la ciudad. "Dénia ha cambiado por completo, yo conocí calles sin asfaltar", ha recordado. Su rincón más especial sigue siendo el relacionado con el mar: "Para mí, lo más grande de Dénia es el puerto, las playas, todo lo relacionado con la mar".
Finalmente, hace un llamamiento a las nuevas generaciones para que continúen con el legado festivo y asociativo de la ciudad. Sobre el reconocimiento, concluye con emoción: "A nivel personal, lo más grande que me ha pasado en toda la vida".
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