"Tomo 4 cafés con leche diarios. Son 3.000 euros al año de gasto". El café de cada día se dispara, y tomarlo en un bar ya roza los dos euros.
El aumento de precios en la hostelería convierte un gesto cotidiano en un gasto cada vez más significativo para los consumidores, que se debaten entre la renuncia y la aceptación

Lleida - Publicado el - Actualizado
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El placer de tomar un café fuera de casa es cada vez más caro. El precio del café ha subido un 13% este año, y consumirlo en un bar o cafetería roza ya los dos euros. Este incremento en un producto de consumo diario afecta directamente al bolsillo de los ciudadanos, que ven cómo un gesto cotidiano se convierte en un gasto cada vez más notable.
Un gasto diario significativo al alza por el precio
Es el caso de Andreu, un consumidor que toma café a diario fuera de casa. Para él, el café de la mañana supone "una satisfacción y una calma" que necesita para empezar el día. A pesar de que es un hábito, reconoce que el nuevo precio lo convierte en un gasto "significativo". Reconoce que consume 4 cafés con leche diarios, el coste es una barbaridad," son 8 euros cada día, a la semana superan los 56, y al mes los 250. Ya es una cantidad importante. Casi son 3.000 euros al año"
Una satisfacción, una calma que necesito. No he bajado el consumo por el precio"
Entre la resignación y el conformismo en la clientela habitual
Pese al impacto en su cartera, Andreu se muestra resignado ante la subida. "Yo la acepto, básicamente, porque alternativa no tenemos", afirma. Considera que, dado que el encarecimiento es generalizado, "no se puede hacer mucho". Una actitud que él mismo define como un poco conformista.
Yo la acepto, básicamente, porque alternativa no tenemos"
Además, existe la percepción de que los precios, una vez que suben, difícilmente vuelven a bajar. Andreu comparte esta idea, señalando que el consumidor se acostumbra al nuevo precio y este "se queda".
Un hábito social que resiste con la cafeterías llenas a pesar del precio
Pese al aumento de costes, las cafeterías siguen estando llenas, lo que demuestra que tomar un café fuera de casa es más que una simple bebida: es un hábito social al que muchos no están dispuestos a renunciar, aunque suponga un esfuerzo económico mayor.
Este contenido ha sido creado por el equipo editorial con la asistencia de herramientas de IA.



