"Tomo 4 cafés con leche diarios. Son 3.000 euros al año de gasto". El café de cada día se dispara, y tomarlo en un bar ya roza los dos euros.
El aumento de precios en la hostelería convierte un gesto cotidiano en un gasto cada vez más significativo para los consumidores, que se debaten entre la renuncia y la aceptación