Preocupación en el campo: el gasoil agrícola se dispara y amenaza las cosechas
Unió de Pagesos exige a las administraciones medidas urgentes para frenar un encarecimiento que amenaza con asfixiar a las explotaciones agrarias

Crónica de Guillermo Castro en COPE
Barcelona - Publicado el
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El sector agrícola catalán ha vuelto a alzar la voz. Una veintena de agricultores del sindicato Unió de Pagesos se han concentrado este viernes frente a la delegación del Gobierno en Cataluña, en Barcelona, para reclamar medidas urgentes que palíen el drástico encarecimiento del gasoil agrícola. La organización agraria denuncia que la guerra en Oriente Medio está siendo utilizada como coartada para una “especulación” de precios que amenaza con asfixiar económicamente a las explotaciones, una situación que revive los fantasmas de la crisis energética derivada de la guerra de Ucrania.
Carles Vicente, uno de los portavoces del sindicato, ha advertido durante la protesta que muchos cultivos “están al lindar de trabajar por debajo de los costos de producción”. La concentración, que ha contado con el apoyo del diputado de la CUP, Dani Cornellà, busca presionar a las administraciones para que actúen de inmediato ante una escalada que consideran injustificada y que pone en jaque la viabilidad del campo.
Precios desbocados y sospecha de especulación
Los datos que expone el sindicato son alarmantes. Según ha explicado Vicente, el gasoil agrícola ha experimentado una subida vertiginosa en cuestión de días, pasando de costar alrededor de 1,10 euros por litro a superar ya los 1,45 euros. La preocupación es máxima, ya que las previsiones más pesimistas apuntan a que el precio podría seguir escalando hasta alcanzar los 2 euros por litro, un nivel que sería insostenible para la mayoría de los profesionales del sector.
Este encarecimiento no afecta únicamente al combustible. El portavoz de Unió de Pagesos ha recordado que el precio del gasoil tiene un efecto dominó sobre toda la cadena de suministros, puesto que, según sus palabras, “hace que todo se arrastre al alza”. Este incremento impacta directamente en el coste de otros insumos fundamentales para la actividad agraria, como son los fertilizantes, los plásticos y otras fuentes de energía utilizadas en el día a día de las explotaciones.

Protestas de Unió de Pagesos en Barcelona
Un ejemplo flagrante de esta espiral alcista se encuentra en los fertilizantes. El sindicato ha alertado de que un fertilizante nitrogenado, esencial para el cultivo de cereales, ha pasado de costar 700 euros por tonelada la semana pasada a sobrepasar los 900 euros en la actual. Para Unió de Pagesos, esta subida tan abrupta y desproporcionada solo puede explicarse por la existencia de dinámicas especulativas en los mercados.
Desde el sindicato se muestran convencidos de que el contexto geopolítico está siendo aprovechado por algunos actores para obtener beneficios extraordinarios. “Es evidente y es obvio que hay especulación y esto se debería vigilar”, ha afirmado con contundencia Carles Vicente, exigiendo una mayor supervisión por parte de las autoridades competentes para evitar abusos.
Exigencias a las administraciones
La crítica de Unió de Pagesos se dirige también hacia la pasividad de las administraciones públicas. Los agricultores lamentan la lentitud con la que tanto el Gobierno central como la Generalitat están reaccionando ante la gravedad de la situación. “Todavía es hora de que nos hayan llamado a una mesa para hablar de lo que nos está pasando o de lo que nos puede pasar”, ha lamentado Vicente, evidenciando la falta de interlocución y de medidas preventivas.
Las demandas del sindicato se articulan en varios niveles. Al Gobierno de España le reclaman la implementación de actuaciones fiscales urgentes, como bonificaciones o exenciones vinculadas al gasoil profesional y a otros impuestos que gravan la energía. Consideran que el Estado tiene un amplio margen para aliviar la carga impositiva que soportan los agricultores y ganaderos.
Por su parte, a la Generalitat de Catalunya le exigen que utilice su “margen de maniobra”. En concreto, le piden que apruebe una reducción temporal de los impuestos autonómicos que afectan directamente a la actividad agraria y que habilite ayudas directas o líneas de crédito blandas para garantizar la liquidez de las explotaciones y evitar que se vean obligadas a cesar su actividad.
Finalmente, la organización agraria insiste en la necesidad de reforzar los observatorios de precios y de sectores. El objetivo es dotarlos de más recursos y competencias para que puedan detectar y denunciar posibles abusos de posición dominante o situaciones de especulación dentro de la cadena alimentaria, garantizando así un funcionamiento más transparente y justo del mercado.
Una reunión clave en el horizonte
A pesar de la frustración por la falta de respuesta hasta la fecha, el sindicato ha confirmado que el próximo lunes participará en una reunión en el Ministerio de Agricultura. Este encuentro se presenta como una oportunidad crucial para abordar el impacto del encarecimiento energético sobre el sector primario y para que el Gobierno central exponga qué medidas planea adoptar para proteger a los agricultores.
La viabilidad de miles de explotaciones agrícolas y ganaderas catalanas está en juego. La protesta de este viernes en Barcelona es un claro aviso de un sector estratégico que se siente vulnerable y desatendido ante una crisis de costes que, sin la intervención decidida de las administraciones, amenaza con tener consecuencias devastadoras para el futuro del campo y la soberanía alimentaria.
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