El cardenal de Barcelona celebra la visita de León XIV: "trae un mensaje de fraternidad, de comunión y de paz"
El Pontífice visitará la Ciudad Condal para inaugurar la Torre de Jesucristo de la Sagrada Familia y conmemorar el centenario de la muerte del arquitecto

El cardenal de Barcelona valora la visita del Papa León XIV a España
Barcelona - Publicado el
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La noticia ha sido recibida como un "gozo para nosotros". El anuncio de la visita del Papa León XIV a España ha generado una inmensa alegría en Barcelona. Según ha anunciado el cardenal arzobispo de Barcelona, Juan José Omella, la ciudad se prepara para recibir al Pontífice en un viaje que también incluirá paradas en Madrid y las Islas Canarias. La visita a la capital catalana tiene una significación especial, ya que se enmarca en dos acontecimientos de gran relevancia: la celebración del centenario de la muerte de Antoni Gaudí y la finalización de la Torre de Jesucristo de la Sagrada Familia, la más alta del templo. Omella ha expresado su entusiasmo y ha llamado a todos los habitantes de Cataluña a recibir al Papa "con los brazos abiertos".
Gaudí y la Sagrada Familia, epicentro del viaje
El viaje apostólico a Barcelona girará en torno a la figura de Antoni Gaudí y su obra cumbre. La visita papal coincidirá con la conmemoración del centenario del fallecimiento del arquitecto, una efeméride que la ciudad se prepara para celebrar por todo lo alto. El cardenal Omella ha destacado que Gaudí "nos ha convocado en torno a ese gran icono que es la Sagrada Familia". El momento culminante será la inauguración y bendición de la Torre de Jesucristo, que con sus 172,5 metros se convertirá en la torre de iglesia más alta del mundo y el punto más elevado de la basílica. Este hito arquitectónico, que completa la verticalidad del templo ideado por Gaudí, simboliza para la archidiócesis la centralidad de la fe y convierte a la Sagrada Familia en "el centro, de alguna manera, del mundo y de la fe", en palabras del arzobispo.
Preparemos nuestros corazones, nuestras casas y nuestras parroquias"
Cardenal de Barcelona
Ante la magnitud del acontecimiento, el cardenal Juan José Omella ha realizado un emotivo llamamiento a los fieles para que se dispongan espiritualmente para la visita. "Que preparemos nuestros corazones, nuestras casas, nuestras parroquias", ha exhortado el arzobispo en un mensaje que mezcla el catalán y el castellano, pidiendo a los creyentes que se preparen "todos unidos con el Papa para recibirle". Según Omella, este recibimiento debe servir para que el Pontífice "transforme nuestro corazón y nos ayude a vivir con más esperanza". El objetivo es que los fieles se conviertan, a su vez, en "transmisores de esperanza en medio del mundo", siguiendo el legado de fe y arte que el propio Antoni Gaudí plasmó en la Sagrada Familia.
Un mensaje de fraternidad y paz
Más allá de la celebración arquitectónica y conmemorativa, la visita del Papa León XIV a Barcelona será, ante todo, un acontecimiento pastoral. El cardenal Omella ha subrayado que el Pontífice, como "representante de Jesucristo aquí en la tierra", trae consigo un mensaje fundamental para el mundo actual. "Él nos trae su mensaje, un mensaje de fraternidad, un mensaje de comunión, un mensaje de paz", ha afirmado el arzobispo. Esta visita papal busca ser un "reforzamiento en nuestra fe y en nuestra fraternidad", una oportunidad para sembrar concordia en un mundo que la necesita desesperadamente.
El arzobispo ha profundizado en la naturaleza de esta paz que el Papa viene a proclamar. Omella ha deseado "que sea una paz desarmante y desarmada", una paz que no se impone por la fuerza, sino que "nace del fondo del corazón del encuentro con Jesucristo y de su mensaje de fraternidad". Estas palabras, cargadas de significado, invitan a una reflexión sobre la construcción de una convivencia basada en el respeto y el amor fraterno. La misión, según el cardenal, es "sembrar paz en medio del mundo, concordia en medio del mundo", un ideal que constituye el mensaje central del Evangelio y que el Papa encarna en su pontificado.
La expectación en Cataluña es máxima. El llamamiento del cardenal a "recibirlo con los brazos abiertos" resuena ya en toda la comunidad, desde Barcelona hasta el último rincón de la región. La visita se interpreta como una bendición y una oportunidad única para fortalecer los lazos de la comunidad creyente. La frase litúrgica "Bendito el que viene en nombre del Señor", repetida por Omella, resume el sentir general de una archidiócesis que se prepara con júbilo para acoger al Santo Padre. La visita, por tanto, no solo pondrá el foco mundial en la culminación de la Sagrada Familia, sino que también buscará un profundo reforzamiento en la fe y la fraternidad de la sociedad catalana.
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