Una psicóloga revela las claves para ayudar a los adolescentes con baja autoestima
La experta Laura Cerdán explica cómo diferenciarla de la ansiedad y el papel crucial que tienen la familia y las redes sociales en esta etapa de grandes cambios

la profesora colaboradora de los Estudios de Psicología y Ciencias de la Educación de la UOC, Laura Cerdán, ha explicado en el programa 'Herrera en COPE Cataluña' cómo identificar estas situaciones y cómo la familia puede ayudar de manera constructiva.
Barcelona - Publicado el
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La adolescencia es una etapa de profundos cambios y, a menudo, de grandes dificultades. Los jóvenes se enfrentan a una montaña rusa de emociones donde la autopercepción y la presión del entorno juegan un papel clave. Conceptos como la ansiedad o la baja autoestima se vuelven comunes, pero no siempre es fácil distinguirlos. Para arrojar luz sobre este tema, la profesora colaboradora de los Estudios de Psicología y Ciencias de la Educación de la UOC, Laura Cerdán, ha explicado en el programa 'Herrera en COPE Cataluña' cómo identificar estas situaciones y cómo la familia puede ayudar de manera constructiva.

Según Cerdán, la ansiedad "no deja de ser un miedo a alguna cosa que nosotros en nuestro sistema imaginario nos vendrá"
Diferenciar entre ansiedad y baja autoestima
Lo primero es entender qué es cada cosa. Según Cerdán, la ansiedad "no deja de ser un miedo a alguna cosa que nosotros en nuestro sistema imaginario nos vendrá". Es una anticipación de que el resultado de una acción será negativo. Aunque es una reacción natural, se convierte en un problema "cuando es una ansiedad que es crónica". Es entonces cuando la preocupación constante interfiere en la vida diaria del adolescente.
Por otro lado, la autoestima responde a una pregunta mucho más íntima y personal: "¿Me gusto como soy?". La experta lo resume de forma clara: "Si la respuesta es no, o hay muchas cosas que no me agradan, o realmente no me quiero o no me valoro, estamos hablando de una autoestima baja". Esta percepción negativa sobre uno mismo es el núcleo del problema y puede manifestarse de formas muy diversas en el comportamiento del joven.

Según la psicóloga, un adolescente con autoestima baja "suele hacer verbalizaciones sobre sí mismo muy críticas".
Aunque a veces las actitudes puedan parecer similares, la clave para distinguir ambos problemas está en el lenguaje. Cerdán recomienda estar "muy atentos sobre todo a las verbalizaciones que hacen". Según la psicóloga, un adolescente con autoestima baja "suele hacer verbalizaciones sobre sí mismo muy críticas". Son comunes frases que denotan una autocrítica severa, como el clásico lamento frente al espejo: "Es la típica que no ya no, que se pone delante del espejo y ya la escuchas que comienza: 'uf, qué sabéis, es que no me queda bien' o 'es que estos pantalones...'".
Un adolescente con autoestima baja suele hacer verbalizaciones sobre sí mismo muy críticas"
El "brutal" impacto de las redes sociales
En la era digital, es imposible obviar el papel de las redes sociales. Laura Cerdán califica su presencia en la vida de los adolescentes como "brutal", con un "impacto muy, muy, muy importante". El motivo es que estas plataformas se convierten en un escaparate de existencias idealizadas. "Al final, ¿qué vemos en las redes sociales? Vemos vidas maravillosas, cuerpos perfectos, todo perfecto", señala.
Esta exposición constante a una perfección irreal genera una comparación inevitable y dañina. El adolescente empieza a preguntarse: "¿Por qué yo no soy así?, ¿por qué a mí no me queda de la misma manera?, ¿por qué yo no tengo esta vida?". Este fenómeno es especialmente perjudicial durante la adolescencia, una etapa en la que, como recuerda Cerdán, los jóvenes "buscan encajar en el grupo de iguales". La presión por alcanzar esos estándares ficticios puede ser una fuente directa de frustración y de una baja autovaloración.
El rol de la familia: una carrera de fondo
Frente a este complejo panorama, ¿qué papel juega la familia? Para la psicóloga, es fundamental. Sin embargo, advierte de que el trabajo no empieza en la adolescencia. "Yo diría que la familia es... pero creo que la familia no ha de poner el foco en la adolescencia, es un trabajo que los padres y las madres hemos de hacer desde el inicio", afirma, describiendo la crianza como "una carrera de fondo". La autoestima se empieza a construir "desde que tienen tres meses".
La primera recomendación de Cerdán para los padres es "evitar el juicio". A veces, la crítica es muy sutil y se cuela en frases aparentemente inofensivas. Comentarios como "yo le habría comprado otra cosa, pero es que al final, si no sale igual que sus amigos, no sale", que pueden parecer inocentes, llevan implícito un mensaje crítico que el adolescente percibe como "no me gusta cómo vas vestido".
Poner mis expectativas sobre mi hijo afecta directamente a su autoestima"

Hay luchas que no merecen la pena porque afectan directamente a la autoestima del adolescente.
Además de evitar el juicio, la experta pide a los padres hacer un "autoexamen de qué expectativas estoy poniendo sobre mi hijo, porque eso sí que afecta directamente a la autoestima". Imponer un camino profesional o académico concreto porque es el que siguieron los padres es un error. Cerdán diferencia claramente entre aconsejar y proyectar los propios deseos: "Una cosa es aconsejar sobre formarse o estudiar, y otra confundirlo con un 'es que yo mira lo que soy y tú no serás nada'".
Finalmente, la psicóloga introduce un concepto clave: "Tener que decidir como padres qué batallas queremos tener y cuáles no". Hay luchas que no merecen la pena porque afectan directamente a la autoestima del adolescente. "¿Realmente hemos de decidir cómo se debe peinar?", se pregunta. Un peinado o unos pantalones "más anchos o más estrechos" pueden no gustar a los padres, pero no suponen un problema real.
Las batallas que sí se deben librar, según Cerdán, son aquellas que "implican un riesgo para la seguridad del adolescente". Ahí es donde los padres deben ser firmes. "Obviamente, en batallas como el consumo de drogas, el consumo de alcohol, el consumo de tabaco o los vapers, sí que se ha de batallar", concluye. La clave está en saber diferenciar lo trivial de lo importante para proteger su bienestar sin minar su autoconfianza.
Este contenido ha sido creado por el equipo editorial con la asistencia de herramientas de IA.



