La tractorada de Valladolid que se planta ante Mercosur: “La sociedad comerá peor y más caro”
Cientos de agricultores protestan en Valladolid contra un tratado que consideran una competencia desleal y un riesgo para la salud pública

María López, redactora de COPE Valladolid, sigue de cerca la tractorada de Valladolid y te lo cuenta en Mediodía COPE
Valladolid - Publicado el - Actualizado
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Más de medio millar de tractores han colapsado la provincia de Valladolid en una jornada de protestas contra el acuerdo entre la Unión Europea y Mercosur. Los agricultores y ganaderos consideran que este tratado abre la puerta a una competencia desleal que pone en jaque la viabilidad del sector primario en el país.
Jugar con las mismas normas
Juan Carlos, un agricultor de Esguevillas de Esqueva subido a su tractor, resume la principal reivindicación del campo: “lo que venimos aquí a reivindicar es que juguemos todos con las mismas normas, y si eso no se da, pues va a ser muy difícil poder competir”. El problema, señala, es que los propios países de Mercosur ya han admitido que no cumplirán las exigencias europeas.
El punto más crítico de la discordia se centra en el uso de materias activas prohibidas en Europa por sus efectos sobre la salud. “Van a seguir utilizando las materias activas que aquí las tenemos prohibidas, porque dañan a la salud por ser cancerígenas o demás”, denuncia Juan Carlos, quien se pregunta con dureza: “con perdón de la expresión, ¿qué mierda de acuerdo quieren firmar esta gente?”.
El futuro: comida de peor calidad y más cara
Los agricultores advierten de que las consecuencias no solo las sufrirá el campo, sino toda la sociedad. El aviso es claro y directo: la sociedad “va a acabar comiendo una comida de mala calidad y a un precio caro”. Una situación que, aseguran, se producirá tras una pérdida de la soberanía alimentaria nacional.
La sociedad va a acabar comiendo una comida de mala calidad y a un precio caro"
Agricultor de Esguevillas de Esqueva
Juan Carlos explica que una vez se desmantele el tejido productivo local, la recuperación será casi inviable, especialmente en el sector ganadero. “Ganadería que se cierra, ganadería que no se abre”, sentencia. A partir de ese momento, afirma, “harán con nosotros lo que quieran, comeremos lo que quieran con la calidad que ellos quieran y al precio que ellos quieran”.
Ganadería que se cierra, ganadería que no se abre"
Agricultor de Esguevillas de Esqueva
Una situación insostenible
La situación actual ya es límite para muchos. “Estamos ahora mismo nosotros vendiendo por debajo del precio de hace 20 años”, lamenta el agricultor, mientras los costes de producción no dejan de aumentar. En las últimas dos décadas, “la maquinaria ha subido un ciento y algo por cien, la luz y el abono ni te cuento”, una situación que califica de “insostenible”.
Por ello, insisten en que la solución no pasa por ayudas puntuales, sino por asegurar la rentabilidad del sector. “Lo que hay que hacer es que el negocio sea rentable, y en la agricultura caben los jóvenes, los no tan jóvenes y los mayores”, defiende Juan Carlos. Asegura que incentivar a un joven a entrar en un negocio ruinoso es “meterle en un embolado”.
Finalmente, los manifestantes recuerdan que el campo tiene un valor que va más allá de la producción de alimentos, cumpliendo una función ambiental y social clave. Son los “guardianes de los pueblos”, los primeros en socorrer incendios y los que mantienen la vida en el mundo rural, evitando el despoblamiento total hacia las ciudades.
Este contenido ha sido creado por el equipo editorial con la asistencia de herramientas de IA.



