Peluquerías y centros de estética claman por la bajada del IVA: “Se nos dijo que iba a ser algo temporal”
Las limitaciones de aforo y la reducción de la vida social desrivada de la COVID-19 merman sus ingresos desde hace más de un año

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Peluquerías y centros de estética de Valladolid han secundado este lunes la movilización convocada a nivel nacional para pedir la rebaja del IVA del 21 al 10 por ciento en los servicios que prestan este tipo de establecimientos.
"Se nos dijo que iba a ser algo temporal", denuncia Mercedes, propietaria de una peluquería. De eso hace ya 10 años. "Llevamos demasiado tiempo soportando el peso de la subida del IVA", se queja. "Si somos un sector esencial", añade Lorena, al frente de un centro de estética, "deberíamos tener un IVA ajustado a este sector".
La reclamación se produce en un momento en el que peluquerías y centros de estética están "sufriendo mucho" a consecuencia de la pandemia generada por el COVID-19, explica Lorena. Las limitaciones de aforo y la reducción de la vida social han mermado sus ingresos desde hace más de un año.
Mercedes cifra el volumen de pérdida de su facturación en "más de un 50 por ciento". A su juicio no solo influyen las medidas para prevenir nuevos contagios. También el "miedo" que aún cunde entre su clientela y el hecho de que disponen de "menos dinero" en sus bolsillos. De su negocio dependen los ingresos de tres familias y afirma estar "desesperanzada".
En el momento de la reapertura, tras el confinamiento domiciliario decretado el mes de marzo del pasado año, Mercedes decidió sacar a todos sus empleados del ERTE. Todos ellos están trabajando "en las mismas condiciones" que antes de la pandemia. "La que estoy soportando todo el peso soy yo", se sincera Mercedes. No sabe por cuánto tiempo más podrá mantener abierta su peluquería. "Vas tirando de ahorros", relata. "Y, al final, llega un momento en el que o te ayudan o me tengo que plantear seriamente el cierre", remata.
La única empleada de Lorena "está a media jornada". "Antes tenía una jornada completa", apunta. Pero los beneficios "son muchos menos". ¿Y las ayudas? A Lorena se le escapa una carcajada: "ninguna".



