Médicos sin MIR, una medida “extraordinaria” ante el déficit de profesionales
Sacyl ha trasladado a los sindicatos la propuesta a la que se opone la Sociedad Castellano y Leonesa de Medicina de Familia

Antonio María Sáez Aguado, consejero de Sanidad (izquierda)
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La Consejería de Sanidad de la Junta de Castilla y León abre la puerta a la contratación de médicos sin la especialidad MIR (Médico Interno Residente) para la prestación del servicio de Medicina Familiar y Comunitaria. La medida solo se aplicaría en circunstancias “extraordinarias”. Esto es, cuando se ponga “en riesgo” la asistencia sanitaria.
Sacyl ha trasladado a los sindicatos, sociedades científicas y profesionales para su debate esta solución alternativa a la falta de facultativos. En ese mismo documento, se establece que los contratos estarán condicionados a la disponibilidad de un médico especialista. Por lo tanto, no podrán ser habituales, permanentes ni duraderos.
Asegura el consejero de Sanidad, Antonio María Sáez Aguado, que se trata de una circunstancia que “no se ha dado” en Castilla y León pero que deben tener prevista. No es el único mecanismo que contemplan si, aun exprimiendo “al máximo” la captación de médicos de familia, no es suficiente. En caso de que se comprometa la asistencia de urgencias no descartan tampoco habilitar a médicos de otras especialidades para que puedan atender “puntualmente” en Atención Primaria.
La contratación de médicos que no han completado la especialidad no sería un hecho inédito. En otras comunidades autónomas esta medida ya se ha adoptado. Y existen pronunciamientos, incluso del Tribunal Supremo, que habiendo concurrido circunstancias extraordinarias no lo han cuestionado.
Con todo, la Sociedad Castellano y Leonesa de Medicina de Familia y Comunitaria asegura que la contratación de médicos en el sistema público de salud sin la especialidad MIR es “ilegal”. Contraviene un Real Decreto y la Directiva Europea. Advierten además de que la contratación de profesionales sin el reconocimiento de esa capacitación “pone en riesgo” la atención sanitaria.
La Consejería de Sanidad comparte la idea de que quien ejerza la Medicina Familiar y Comunitaria sea un especialista. De hecho, los más de 2.880 médicos de familia de la Comunidad disponen de esa capacitación. Pero también advierte: “nuestra obligación es garantizar la asistencia”.
Antecedentes en la provincia de Zamora
La previsión de esta circunstancia se ha convertido en realidad en Alta Sanabria. No a través de Sacyl, pero sí a través de la empresaria concesionaria de un contrato de ambulancias que ha incorporado a dos médicos no especializados en Medicina Familiar y Comunitaria a sus unidades de soporte vital básico.



