Castilla y León valora trasladar enfermos a otras comunidades para rebajar la presión hospitalaria
En dos semanas se han duplicado los ingresos en las unidades de críticos, que se encuentran ya al 79% de ocupación pese a haberse extendido su capacidad

El doctor Blanco Varela con una grafica sobre la evolucion de la pandemia de fondo
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Cantabria, País Vasco o Madrid. Son algunas de las comunidades autónomas donde Castilla y León valora trasladar enfermos en caso de que se produjera el colapso de las unidades de críticos. Actualmente, a un 79 por ciento de su capacidad.
Aún existe un margen de maniobra “razonable”, asegura el coordinador autonómico de las UCIs, Jesús Blanco Varela. Bien ampliando el número de camas para pacientes críticos, como ya se ha venido haciendo, dentro de los propios hospitales o derivando enfermos a otros hospitales de Castilla y León.
Según ha explicado el doctor Blanco Varela, el 10 por ciento de las personas que enferman a consecuencia del COVID-19 acaban siendo ingresadas. Y de estas, otro 10 por ciento son derivadas a una Unidad de Cuidados Intensivos (UCI).
En las últimas dos semanas, prácticamente se ha duplicado el número de ingresos en estas unidades. Y se espera un aumento “significativo” en próximos días. La UCI del Hospital Universitario Río Hortega de Valladolid —ahora, según datos de la Junta de Castilla y León, a un 97% de su capacidad— tocó techo en la tarde del lunes, 1 de febrero. Este previsible incremento de la presión asistencial puede poner en una situación “extrema” al conjunto de la Comunidad, llegando a “llenar” las unidades de críticos. “Esperamos no llegar a esta situación”, ha deseado el doctor Blanco Varela, “pero podría ocurrir y tenemos que tenerlo previsto”.
En esta tercera ola se ha observado un descenso en la edad media, hasta los 64 años, de los pacientes que requieren ser ingresados en UCI. Así como de la mortalidad, entre un 25 y un 30 por ciento. Esto último lo achaca el doctor Blanco Varela a varios factores. A que “estamos mucho mejor organizados”, por un lado. Y a que los enfermos son trasladados “antes” a este tipo de unidades, por otro. Pero también a las terapias desarrolladas por los servicios de Neumología y que “en muchos casos” evitan, incluso, el ingreso en unidades de críticos.
Lo que no ha cambiado es la “gravedad” del estado de salud de aquellos pacientes que acaban en una UCI. El 85 por ciento están intubados y sometidos a ventilación mecánica. Una cifra “extraordinariamente alta”, asegura el doctor Blanco Varela. Incluso, para una unidad de críticos.
Menos contagios, pero más rápidos
La incidencia acumulada continúa bajando en Castilla y León. Sin embargo, a ojos de la consejera de Sanidad, Verónica Casado, la evolución epidemiológica continúa “lejos de lo deseable”. Este jueves se han notificado 1.541 nuevos casos y 32 fallecimientos.
Para Casado no hay duda de que “estamos pagando el efecto de las navidades”. Aunque la alta contagiosidad del virus en esta tercera ola puede también explicarse “en parte” por la cepa británica, cuya presencia se ha incrementado ya hasta el 14 por ciento.
Esta variante del COVID-19 se ha detectado ya en siete de las nueve provincias de Castilla y León. Entre ellas, Valladolid. No así en el caso de las cepas procedentes de Sudáfrica y Brasil, de las que no se ha diagnosticado ningún caso.



