Donde habitan los abrazos | Capítulo 3: JUSTICIA
La congregación de las adoratrices acompaña a mujeres que han sufrido violencia y explotación para que puedan emprender una nueva vida libre y realizar sus sueños

Donde habitan los abrazos | Capítulo 3: JUSTICIA
Burgos - Publicado el - Actualizado
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La congregación de las Hermanas Adoratrices de Burgos consagra su vida al servicio de mujeres que no han tenido las mismas oportunidades. "Para nosotras nuestro carisma tiene doble vertiente, la adoración a Jesús en la eucaristía y el acompañamiento a mujeres que han sufrido situaciones de violencia, explotación o abuso, sobre todo en contextos de prostitución o víctimas de trata", explica Consuelo Rojo, miembro de la comunidad y directora del proyecto Betania.
Un camino hacia una vida libre
Desde su fundación, el objetivo de esta comunidad religiosa ha sido claro: estar al lado de estas mujeres. "Fuimos fundadas para ellas", afirma Rojo, y su labor continúa para "posibilitar oportunidades reales" que les permitan "emprender una vida libre de violencia" y "realizar sus sueños".

Consuelo Rojo, miembro de la comunidad y directora del proyecto Betania.
Para su directora, el trabajo en el proyecto Betania es una entrega total. "Es estar al lado de las mujeres, a veces al lado, a veces detrás, empujando, a veces delante, tirando, a veces abajo, levantando", confiesa emocionada. "Llorar cuando lloran, reír cuando ríen".
Su ayuda ha sido como volver a vivir, porque es como si hubiera estado en el infierno"
Mujer víctima de trata
El infierno de la trata
El proyecto ha supuesto un renacer para mujeres como 'Ana', nombre ficticio de una superviviente de trata. "Tuve una situación muy difícil porque estuve en el mundo de la prostitución", relata. Fue captada con engaños y trasladada entre ciudades. Para ella, encontrar el proyecto Betania ha sido "volver a vivir", dejando atrás un infierno que casi le cuesta la vida: "Me sentía muy sucia, muy mal; estaba muy mal física y psicológicamente".

'Ana', víctima de trata.
En medio del dolor, 'Ana' se aferró a la fe: "Yo le pedí a Dios que me diera una segunda oportunidad". Gracias a esa oportunidad y al apoyo recibido, se ha formado y ha obtenido los títulos de cocinera, gerocultora y auxiliar de enfermería. Su mensaje a la sociedad es claro: "No hay que juzgar tanto, sino que hay que ayudar", fomentando la formación y el desarrollo de habilidades.
Si viéramos a las personas como seres humanos, no se utilizaría a la gente como objeto"
Directora del proyecto Betania
Una denuncia social permanente
La labor de las adoratrices lleva implícita una denuncia social permanente contra la esclavitud de la trata y la prostitución. Consuelo Rojo insiste en la importancia de visibilizar esta realidad: "Si viéramos a las personas como lo que son, como seres humanos, no se utilizaría a la gente como objeto". Destaca que lo que no se conoce no se puede erradicar y es fundamental que la sociedad sepa el sufrimiento que padecen estas mujeres.

La congregación de las Hermanas Adoratrices de Burgos consagra su vida al servicio de mujeres
Este reportaje forma parte de "Donde habitan los abrazos", una serie producida por COPE Burgos con la colaboración de distintas organizaciones de la Archidiócesis de Burgos para visibilizar la acción social de la Iglesia. El enfoque se centra en el empoderamiento y la corresponsabilidad para lograr "una sociedad más justa, equitativa y un mundo mucho más esperanzador", en línea con el mensaje del evangelio.
Este contenido ha sido creado por el equipo editorial con la asistencia de herramientas de IA.



