La fisioterapia puede ser el mayor aliado para recuperarse de un cáncer: "No es magia"
El cofundador de la clínica Móvent, Daniel Moñino, defiende que el ejercicio es el tratamiento con más evidencia para prevenir los efectos secundarios de la quimioterapia

Entrevista a Daniel Moñino, director técnico y socio de Clínica Móvent
Santander - Publicado el
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¿Sabías que más del 80% de la población sufrirá dolor lumbar en algún momento de su vida? ¿O que después de un tratamiento oncológico-cardiológico, la fisioterapia puede ser clave para recuperar calidad de vida? Esto casi nadie lo sabe. Y es que, más allá de tratar un dolor de cuello o lumbar, la fisioterapia se ha consolidado como una pieza esencial en la recuperación de pacientes oncológicos y cardiológicos.
Daniel Moñino, director técnico y socio de la clínica de fisioterapia neurológica Móvent, defiende que el ejercicio es "el tratamiento no farmacológico con más evidencia" para combatir los efectos secundarios de la quimioterapia. A pesar de sus beneficios, lamenta que "mucha gente no lo sabe".
Ciencia frente a magia
Moñino se desmarca de la idea tradicional de que la fisioterapia es una solución instantánea: "Mucha gente piensa que es magia; de que voy, me dan un masaje y para casa". En Móvent, el enfoque es radicalmente distinto y se basa en la ciencia y la escucha activa. Ante un dolor, el equipo realiza una "muy buena valoración" y una "muy buena anamnesis", preguntando al paciente por sus hábitos de vida, medicación o el origen del dolor.
El tratamiento no farmacológico con más evidencia es el ejercicio"
Fisioterapeuta de Móvent
Este análisis detallado permite diseñar un tratamiento individualizado para cada persona. Además, se aplican "reevaluaciones constantes" para medir la efectividad del plan. Moñino subraya que, si un tratamiento no funciona, "cambiamos a otro tipo de tratamiento, a otro tipo de trabajo, para poder dar el mejor resultado a los pacientes".
Recuperar la vida tras la enfermedad
Uno de los campos donde este método demuestra su valor es en la fisioterapia oncológica y cardiológica. Según el director técnico de Móvent, el tratamiento principal con estos pacientes "es el ejercicio". Para ello, sus dos clínicas en Santander disponen de salas específicas para realizar un trabajo activo con ellos.
Moñino pone como ejemplo el caso real de un paciente trasplantado de corazón que, gracias a la rehabilitación, está recuperando su calidad de vida. "Pueden empezar a subir cuestas que las tenían vetadas, pueden empezar a salir a dar paseos con sus parejas, con sus perros... Todo sin riesgo", detalla.

El ejercicio es uno de los mejores métodos para recuperar la salud después de un cáncer
De la idea al crecimiento
La historia de Clínica Móvent comenzó en 2019 de la mano de Daniel Moñino y su hermano, un ingeniero que aportó la visión empresarial. Aunque la pandemia de 2020 alteró sus planes, la empresa abrió una primera sede en Valdenoja, para luego trasladarse a su ubicación deseada en Puerto Chico en enero de 2021. Moñino, que se formó en Valencia, trajo a Santander un modelo de fisioterapia basado en rehabilitaciones activas y valoraciones exhaustivas.
El éxito de su método, que combina la visión clínica con un detallado estudio de mercado y desarrollo de marca, les ha permitido crecer y abrir una segunda sede en General Dávila. Ahora, el objetivo es seguir expandiéndose y convertir Móvent en un espacio integral de salud incorporando nuevos perfiles sanitarios.
Este contenido ha sido creado por el equipo editorial con la asistencia de herramientas de IA.



