El regreso a casa de los afectados por el incendio de Avilés: entre el olor a disolvente y la "impotencia"
Tres semanas después del fuego en la calle Fernández Balsera, los afectados afrontan la limpieza del inmueble y la batalla con los seguros mientras van adelantando los gastos de su propio bolsillo

Oviedo - Publicado el
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Los vecinos del edificio afectado por el incendio de Fernández Balsera 25, en Avilés, han podido volver a entrar al inmueble tras levantarse el precinto municipal este martes. Sin embargo, la mayoría todavía no puede retomar su vida allí. Según ha explicado Chema, uno de los afectados, en COPE Avilés, el portal sigue apuntalado y se están realizando trabajos de pintura en la escalera "para quitar toda la parte de gases y componentes tóxicos que pudieran quedar impregnados en las paredes".
Ahora, los vecinos se enfrentan a "labores de limpieza y reparación de los desperfectos". El estado de las viviendas es desigual, ya que algunas están más afectadas que otras dependiendo de si, en el momento del siniestro, "llegaron a abrir la puerta para ver qué pasaba y les entraron todos los gases".
La batalla con los seguros y los gastos
El regreso a la normalidad se complica por la carga económica. Los propios vecinos están adelantando los gastos derivados del realojo durante estas tres semanas y también las reparaciones a través de sus aseguradoras, a la espera de que "en algún momento nos abonen las cantidades correspondientes". La investigación en torno al siniestro continúa abierta, por lo que los seguros todavía no avanzan en los reembolsos.

Dos bomberos frente al portal afectado el día del incendio
Los vecinos fueron desalojados, quedando en situación de desamparo durante estas tres semanas y en algunos casos tuvieron que optar por el alojamiento en un hotel de la ciudad. Propusieron al consistorio que les avalara el abono de las cantidades para después devolvérselas, pero la negociación no llegó a buen puerto. "Lo que habíamos tratado de negociar con el ayuntamiento, y así nos lo había expresado la alcaldesa, era que nos avalara el abono de esas cantidades", explica Chema, quien lamenta que "la cosa no fructificó, no volvimos a tener noticias. Así estamos". La notificación a los vecinos de la retirada del precinto también fue mediante trámite burocrático.
Negociamos con el Ayuntamiento que nos avalara el abono del alojamiento, pero no tuvimos más noticias"
Vecino del edificio afectado por el incendio
Un regreso con olor a disolvente
El retorno definitivo a los hogares será paulatino. El propio Chema calcula que no podrá volver hasta "mediados de la semana que viene". El motivo principal es la pintura especial que se está aplicando en la escalera, que contiene "un componente muy fuerte con resinas y disolventes, y huele muchísimo". Este olor hace que "el desplazamiento por el interior del edificio se hace dificultoso".
Afortunadamente para las personas con movilidad reducida, uno de los dos ascensores del edificio ya ha sido revisado por Industria y "lo tenemos habilitado", mientras que el otro continúa precintado por la Policía.
La impotencia del día del incendio
El recuerdo de aquel día sigue muy presente para los vecinos, que sintieron "mucha impotencia". Chema relata que, tras una primera explosión que dejó sin luz al edificio y parte de la calle, se declaró el incendio. "La impotencia es muy grande, porque sabes que había gente dentro, había llamas en el portal en la primera planta", rememora. En este sentido, elogia la rápida actuación de los bomberos: "Si llegan a retrasarse 10 minutos más, estaríamos hablando de que hubiera habido víctimas, que gracias a Dios no se produjeron".
Si los bomberos llegan a retrasarse 10 minutos más, estaríamos hablando de que hubiera habido víctimas"
Vecino del edificio afectado por el incendio
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