La tensión en Oriente Medio golpea a la economía aragonesa: "El conflicto ya provoca la subida del precio de la energía"
Desde Cámara de Comercio de Zaragoza advierten de que el conflicto en Oriente Medio está causando ya una subida de precios y la paralización de nuevos proyectos

Entrevista a Nieves Ágreda, directora adjunta de la Cámara de Comercio de Zaragoza
Zaragoza - Publicado el
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El conflicto en Oriente Medio ya está mostrando sus primeros efectos sobre las empresas aragonesas. La escalada de tensión en la región ha intensificado la incertidumbre económica y se ha traducido en un impacto directo para el tejido empresarial de la comunidad.
Según Nieves Ágreda, directora adjunta de la Cámara de Comercio de Zaragoza, las consecuencias son tangibles "desde el primer momento", afectando no solo a las limitadas relaciones comerciales con Irán, sino a toda la zona de Oriente Próximo y Medio.
EL CONFLICTO EN ORIENTE MEDIO: SUBIDA de costes y rutas en jaque
Los problemas más inmediatos se concentran en la logística y el aumento de precios. La suspensión del tráfico aéreo en la zona y la amenaza del cierre del estrecho de Ormuz han obligado a modificar las rutas comerciales, lo que ya se está notando en los costes. "Está afectando. Hay una tensión real que se está traduciendo ya en un incremento de precios", explica Ágreda. Este encarecimiento es especialmente visible en los mercados energéticos.
La directora adjunta de la Cámara de Comercio señala la preocupación del sector ante la escalada del precio de la energía. "Ayer alguna empresa nos trasladaba cómo habían intentado hacer compras de gas con incrementos de un 20%", afirma, añadiendo que las últimas informaciones apuntaban a subidas del 40%. Este fenómeno tiene un "efecto directo inmediato" en la estructura de costes de las compañías y, en consecuencia, en los precios finales. Más allá de los costes, el conflicto implica la paralización de operaciones y la suspensión de [nuevos proyectos].
La capacidad de sorpresa se ve superada día a día"
Directora adjunta de la Cámara de Comercio de Zaragoza
Para Ágreda esta nueva crisis es "una gran piedra más dentro de una situación ya de por sí complicada a nivel global". Los sectores aragoneses con mayor exposición a la zona son aquellos vinculados a los productos industriales, los bienes de equipo y las manufacturas, aunque también afecta a exportadores de bienes de consumo como la alimentación. El encarecimiento del transporte, tanto aéreo como marítimo, impacta directamente en la competitividad de sectores clave para Aragón como la automoción y el sector agroalimentario.
Resiliencia empresarial frente al agotamiento
A pesar del impacto negativo, existe una nota positiva: el aprendizaje acumulado en crisis anteriores. Ágreda apunta que, a diferencia de otros "shocks", las empresas navieras ya habían previsto la situación y trabajaban en rutas alternativas. Esto ha permitido una [capacidad de reacción más rápida]. La experiencia de crisis recientes, como la de Ucrania, ha fortalecido al tejido empresarial.

¿Subirá también el precio de la gasolina?
Las compañías aragonesas demuestran una "asombrosa capacidad de resiliencia". Hoy están mejor posicionadas a todos los niveles para afrontar turbulencias internacionales, con una situación financiera más sólida, una mayor presencia internacional y mercados más diversificados. Además, han interiorizado "una operativa mucho más ágil, con más capacidad de reacción".
Existe cansancio, desilusión y agotamiento"
Directora adjunta de la Cámara de Comercio de Zaragoza
Sin embargo, esta fortaleza convive con un sentimiento de desgaste generalizado. La sucesión constante de crisis globales está pasando factura al ánimo del empresariado. "Lo que sí que estamos detectando es que existe cansancio, que existe desilusión, que existe agotamiento", confiesa Nieves Ágreda. La situación es tan cambiante que, según sus palabras, "la capacidad de sorpresa se ve superada día a día".
La prudencia marca el futuro de los proyectos
Ante este escenario, la recomendación principal de la Cámara de Comercio es clara: "Prudencia y estar muy atentos a la evolución del conflicto". Ágreda aconseja "no tomar decisiones precipitadas" y seguir trabajando para consolidar la presencia en mercados más seguros. La clave, afirma, es "primar la seguridad frente al coste" y asegurar la cadena de aprovisionamientos, que vuelve a estar en jaque.
Aunque no se han recibido consultas masivas por la incertidumbre, las reuniones con empresarios revelan una preocupación latente y un menor "activismo" que en otros momentos. Esto no significa una parálisis total, ya que "nadie está dejando de hacer cosas", pero sí se percibe un "retardo en cuanto a las tomas de decisiones y la materialización de los proyectos". Esta ralentización afecta especialmente a los [proyectos locales] que dependen de inversiones a medio y largo plazo, donde se está viendo la "afección más real" de la crisis.
Este contenido ha sido creado por el equipo editorial con la asistencia de herramientas de IA.




