Robos en Zaragoza: "Se llevan joyas y dinero, lo que cabe en un calcetín"
La Policía Nacional ha confirmado que se está produciendo un repunte de robos en el Actur

Cartel en una comunidad de vecinos de Concepción Saiz de Otero
Zaragoza - Publicado el
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El barrio del Actur está sufriendo estos días una oleada de robos. La Policía ha confirmado que se han producido tres robos en este barrio mediante el método del 'resbalón': viviendas que sólo se cierran de un portazo a las que les es más fácil entrar a los ladrones. Los agentes han confirmado que hay tres mujeres sospechosas a las que se ha fotografiado merodeando por la zona.
Fuentes del cuerpo han explicado que se trata de algo habitual en grupos organizados que son itinerantes: montan un dispositivo durante varios días en una zona concreta de la ciudad y luego se marchan. Aseguran, eso sí, que no estamos ante algo alarmante. Aunque los vecinos no lo sienten así, puesto que en varias comunidades de este barrio han aparecido carteles advirtiendo de dichos robos. Y ¿qué buscan? "Sólo joyas y dinero, lo que cabe en un calcetín", explican desde la Policía.
La Policía recomienda siempre cerrar bien la puerta y dar signos de habitabilidad. Algo tan simple como un felpudo recogido ofrece señales evidentes de que allí no vive nadie. O, por ejemplo, instalar algún sistema de domótica para que se encienda la luz si alguien se acerca a la puerta.
La Policía ha informado de que el marcaje que hacen normalmente en las puertas puede dar pistas de qué tipo grupo organizado estamos hablando y de su nacionalidad. Las pistas que utilizan los ladrones para saber si una vivienda está habitada pueden ser trocitos de plástico en las puertas, marcas o incluso un hilo en la cerradura para saber si alguien ha metido una llave.
Los agentes han confirmado también que en este barrio del Actur hubo una tentativa de robo en la parroquia ubicada en Emilia Pardo Bazán el pasado 18 de febrero. Una persona forzó las ventanas y accedió al interior del templo, a plena luz del día, a las 11 de la mañana. Las alertas saltaron por las cámaras de vigilancia de la parroquia, que lo vieron en el interior. La Policía pudo detenerlo en las inmediaciones gracias a estas grabaciones.



