Felipe VI acepta su nombramiento como cofrade de honor de la Real Cofradía de San Lorenzo de Huesca
La Casa Real aprueba la distinción, que recupera y fortalece el histórico vínculo entre la Corona y la institución oscense que se remonta al siglo XIII

La Priora de la Cofradía de San Lorenzo es Carmen Urzola
Huesca - Publicado el
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El rey Felipe VI ha aceptado oficialmente su nombramiento como cofrade de honor de la Real Cofradía de San Lorenzo de Huesca. La noticia, que ha sido recibida con "alegría y sorpresa" por los miembros de la hermandad, fue confirmada por su priora, Carmen Urzola. Según ha explicado, la comunicación se ha mantenido con la máxima discreción hasta ahora. "Estamos muy contentos de haber podido ya divulgar la noticia, que todos nuestros cofrades estén enterados, porque esta ha sido una noticia que llevábamos muy en secreto, con mucha discreción, para darla a conocer en el momento oportuno", ha señalado Urzola.

San Lorenzo, patrón de Huesca
Un lazo histórico con la Corona
La iniciativa de proponer este nombramiento al monarca surgió directamente del seno de la cofradía con el objetivo de reforzar los lazos históricos que la unen con la Corona española. El origen de esta conexión se remonta siglos atrás, cuando un antepasado de Felipe VI, el rey Jaime II de Aragón, se convirtió en cofrade junto a sus caballeros. Este hecho histórico es el que otorga a la hermandad el título de Real Cofradía, un estatus que han querido revitalizar y poner en valor con este gesto hacia el actual jefe de Estado.
La propuesta no es un acto protocolario vacío, sino una declaración de intenciones para reactivar una relación centenaria. Al solicitar al Rey que acepte ser cofrade de honor, la institución busca perpetuar y dar visibilidad a un legado que forma parte de su identidad más profunda. La aceptación por parte de Felipe VI no solo honra esa historia compartida, sino que también la proyecta hacia el futuro, asegurando que el vínculo entre la monarquía y la cofradía oscense siga vivo y presente en el imaginario colectivo de la ciudad y de sus miembros.
Refuerza ese lazo histórico y nos da un plus de categoría e importancia"
Priora de la Cofradia de San Lorenzo
Un proceso llevado con máxima discreción
El camino hasta recibir la confirmación de la Casa Real ha sido un proceso meticuloso y gestionado con absoluta confidencialidad. Todo comenzó con el envío de una carta formal a la Zarzuela en la que la junta de la cofradía exponía los motivos de su petición y solicitaba formalmente al Rey que aceptara la distinción. Desde el primer momento, el asunto fue tratado como un tema de alta importancia y se mantuvo en secreto para garantizar el éxito de la gestión y evitar especulaciones antes de tener una respuesta definitiva.
Esta ha sido una noticia que llevábamos muy en secreto, con mucha discreción"
Priora de la Cofradía de San Lorenzo

San Lorenzo
La respuesta de la Casa de Su Majestad el Rey no se hizo esperar, aunque no fue una aceptación inmediata. En un gesto que demuestra el rigor de la institución, solicitaron a la cofradía un completo dosier para evaluar la propuesta en profundidad. "Nos pidieron que mandáramos la historia de la cofradía, los estatutos, las actividades que hacíamos", ha detallado la priora. Este requerimiento obligó a la hermandad a recopilar y presentar toda la documentación que acreditaba su trayectoria, sus fines y su relevancia social y cultural en Huesca.
Una vez que la Casa Real recibió y estudió toda la información, y tras un periodo de deliberación, llegó la ansiada comunicación: el Rey aceptaba el nombramiento. La confirmación, que será formalizada próximamente a través de su publicación en el Boletín Oficial del Estado (BOE), ha sido el culmen de un esfuerzo discreto y perseverante. Para los miembros de la cofradía, el hecho de que el Rey se haya tomado el tiempo de conocer a fondo la institución antes de dar su visto bueno añade un valor especial a la distinción.
Un impulso para el futuro de la cofradía
Más allá del prestigio que supone contar con el Rey como cofrade de honor, este nombramiento es visto como un importante espaldarazo para la Real Cofradía de San Lorenzo. Según Carmen Urzola, la noticia "refuerza ese lazo histórico y nos da un plus de categoría e importancia". La priora considera que este reconocimiento es "un apoyo muy importante" que no solo pone en valor el pasado de la hermandad, sino que también fortalece su presente y le otorga un mayor peso institucional de cara al futuro.
La alegría y la sorpresa han sido las notas dominantes entre los cofrades al conocer la noticia. El nombramiento de Felipe VI no solo es un honor, sino también una motivación para continuar con la labor que la cofradía desempeña en Huesca. Este hito histórico asegura que la relación entre la Corona y la devoción a San Lorenzo perdure, consolidando a la hermandad como una de las instituciones más relevantes y con mayor arraigo histórico de la región, ahora con el respaldo simbólico del jefe del Estado.
Este contenido ha sido creado por el equipo editorial con la asistencia de herramientas de IA.



