El gran dilema del 8F en Aragón: 33.000 nuevos votantes, ante el reto de la vivienda y la desafección política
La juventud aragonesa, un caladero de votos clave para los partidos, afronta sus primeras elecciones marcada por el alto coste del alquiler y la distancia con los políticos

La Mirada de Bustos a las elecciones de Aragón
Zaragoza - Publicado el
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El próximo 8 de febrero, casi 32.900 jóvenes aragoneses que acaban de cumplir 18 años tienen una cita con las urnas por primera vez. Según datos del Instituto Nacional de Estadística, este nuevo grupo de electores se suma al censo total de 1.000.000 de votantes llamados a participar en las elecciones autonómicas, en un contexto marcado por la incertidumbre y una creciente distancia entre la juventud y la esfera política.
Una generación entre las redes y las urnas
La desafección de la juventud con la clase política se ha convertido en un fenómeno cada vez más visible. Muchos jóvenes se sienten poco o nada implicados en la vida pública española y muestran un escaso interés por las decisiones que se toman en las instituciones. Su principal canal de conexión con el mundo son Internet y las redes sociales, y la realidad que queda fuera de esta burbuja digital a menudo no logra captar su atención.
A pesar de esta desconexión, este sector de la población representa un caladero muy importante de votos para los partidos políticos, que buscan fórmulas para movilizarlos. No obstante, su peso electoral sigue siendo menor en comparación con otros colectivos demográficos como el de los pensionistas, que tradicionalmente registran una mayor participación.
El muro de la vivienda para la emancipación
Uno de los principales obstáculos para la vida adulta de los jóvenes, tanto en Aragón como en el resto de España, es el problema de la vivienda. Actualmente, unos 47.000 jóvenes aragoneses se encuentran con que no pueden emanciparse debido al alto coste de los alquileres y a las serias dificultades para acceder a un préstamo hipotecario. Esta barrera económica está directamente ligada a la inestabilidad laboral que caracteriza al mercado de trabajo para este colectivo.
Como consecuencia directa de esta situación, un número creciente de jóvenes se ve obligado a prolongar su estancia en el hogar familiar más allá de los 30 años. Esta realidad no solo afecta a su autonomía personal, sino que también retrasa proyectos vitales y genera una sensación de estancamiento y frustración entre una parte significativa de la juventud.
Las estrategias políticas para atraer el voto joven
Conscientes de este escenario, desde el gobierno de Sánchez se han intentado poner en marcha diferentes iniciativas para atraer el voto de este colectivo. Estas estrategias han incluido desde ayudas económicas directas hasta un esfuerzo por proyectar una imagen más moderna y cercana en plataformas como TikTok, buscando conectar con el lenguaje y los canales que utiliza la juventud.
Habrá que esperar a la jornada electoral del próximo 8 de febrero para conocer cuál es la decisión que finalmente toman los jóvenes aragoneses. Su participación o abstención, así como la dirección de su voto, será uno de los factores a analizar en una jornada en la que un millón de ciudadanos están llamados a decidir el futuro político de la comunidad autónoma.
Este contenido ha sido creado por el equipo editorial con la asistencia de herramientas de IA.




