El "infierno" de Carmen: rompe su silencio y lleva a juicio a su tío por las violaciones que sufrió con nueve años
El nacimiento de su primera hija fue el detonante para que esta mujer, que hoy tiene 33 años, denunciara las agresiones que sufrió de niña, un caso que ahora ha llegado a juicio en Málaga

Carmen y su abogado, a las puertas de la Ciudad de la Justicia
Málaga - Publicado el
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El caso de Carmen Martín ha quedado visto para sentencia en la Ciudad de la Justicia de Málaga. A sus 33 años, esta mujer malagueña ha llevado a juicio a su propio tío, al que acusa de haberla violado de forma reiterada cuando solo tenía nueve años. Tras una vida marcada por el silencio, ha sido el proceso judicial el que le ha permitido verbalizar un infierno que ocultó durante años.
Un silencio forzado por el miedo
Según la acusación, las agresiones ocurrieron durante meses en casa del tío de la víctima, donde acudía a jugar con su prima. El presunto agresor se habría valido de la relación familiar y de la confianza para cometer los abusos.
"Yo en aquel momento no entendía lo que me estaba pasando ni por qué ni cómo... no entendía absolutamente nada, tenía muchísimo miedo, tenía muchísimo pavor", ha relatado Carmen, que explica cómo la manipulación la acompañó durante décadas. "Utilizaba muchas frases y palabras para que yo no no hablase y todo eso ha ido persistiendo a lo largo de los años en mi cabeza, haciendo que me sintiese culpable de todo lo sucedido".
El silencio lo único que hace es proteger al agresor"
Ser madre como punto de inflexión
El miedo que la mantuvo callada se rompió años más tarde. Tras contarle lo sucedido al que hoy es su marido, un nuevo hito vital lo cambió todo: se quedó embarazada de su primera hija. Este hecho, ocurrido en 2017, fue el detonante. "El solo pensar que cuando naciera mi hija podía vivir lo que yo había vivido, generó un miedo en mí".
A raíz de esto, Carmen Martín comenzó a ir a terapia, aunque inicialmente con la idea de "seguir tapando todo". Sin embargo, el proceso terapéutico le permitió entender la realidad de su situación. "Ahí ya entendí, gracias a mi psicóloga y a mi terapia, que yo no era culpable, que no tenía que avergonzarme, que no tenía que sentir miedo", explica en COPE Málaga. A partir de ahí, comenzó a prepararse para contárselo a su familia y, finalmente, "tomar medidas legales".
El camino a los tribunales
El paso de denunciar no fue fácil y tuvo un alto coste personal. Carmen ha confesado haber vivido "muchos duelos" al perder a gente que quería, incluyendo amigos y familiares que se posicionaron del lado del presunto agresor.
"El silencio lo único que hace es proteger al agresor, a nosotras no nos protege absolutamente de nada", afirma con rotundidad. Pese a las dudas y a un proceso que califica como "un infierno", decidió seguir adelante justo cuando los hechos estaban a punto de prescribir.
Mi único objetivo es tener paz mental, cerrar mi capítulo, hacer justicia"
En el juicio, el acusado se ha declarado inocente. La Fiscalía solicita para él 10 años de cárcel, mientras que los abogados de la acusación elevan la petición a 15 años de prisión. Ella, por su parte, ha renunciado a cualquier tipo de compensación económica. "No quiero absolutamente nada de esa persona, no quiero ni un céntimo. El único objetivo que buscaba era tener mi paz mental, cerrar mi capítulo, hacer justicia", ha sentenciado. Ahora, solo queda esperar el veredicto, que se espera en un par de meses.
El caso de Carmen es uno de los que llegan a los tribunales, pero muchos otros se quedan por el camino. Según la psicóloga María Ángeles Castillo, la mayoría de mujeres que sufren abusos no denuncian por "miedo a la vergüenza, a la estigmatización social" y a la dureza del proceso. Datos del Ministerio del Interior indican que durante 2025 se registraron 171 casos de agresión sexual con penetración en la provincia de Málaga, una cifra que solo refleja los hechos denunciados.
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