'Bunyols Bienve', el negocio familiar con la receta de buñuelos que enamora a Valencia desde 1928: "Es muy duro, pero lo hacemos por la gente. Se lo merecen"
Amparo Bienvenida, matriarca de la saga, desvela en 'Mediodía COPE MÁS Valencia' las claves de sus buñuelos de calabaza que ya amasa la quinta generación de su familia

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Valencia - Publicado el - Actualizado
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El puesto de 'Bunyols Bienve', ubicado en la Avenida Reino de Valencia desde 1928, es una parada imprescindible durante las Fallas de Valencia. Al frente del negocio se encuentra Amparo Bienvenida, la tercera generación de una estirpe familiar dedicada en cuerpo y alma al tradicional buñuelo de calabaza, una historia de tradición y sabor recogida en el programa 'Mediodía COPE MÁS Valencia' de Carles Villeta.
Aunque Amparo se jubiló oficialmente hace dos años, su presencia sigue siendo el alma del lugar. El negocio es un verdadero legado familiar, donde ya trabaja la quinta generación. El año pasado regresó para cumplir una promesa a su abuela: 50 años haciendo buñuelos, y este año, asegura, su presencia es una "propina" ante la dificultad de encontrar buñoleras expertas.
El secreto: calabaza natural y mucho cariño
El secreto de sus exquisitos buñuelos, según desvela la propia Amparo, tiene dos pilares fundamentales: "Calabaza natural 100% y aceite limpio todos los días". A esto se suma una masa sencilla que solo lleva calabaza hervida, levadura y harina.
Pero el ingrediente más importante parece ser el cariño. Amparo, madre de cinco hijos, confiesa que es un trabajo duro, pero la recompensa emocional es inmensa, un orgullo que ha mantenido el negocio familiar durante casi un siglo.
Un arte de 'buñuelo por segundo'
El arte de hacer el agujero en la masa es una habilidad que Amparo Bienvenida aprendió con solo 11 años. Hoy, observa con orgullo cómo sus hijas la han superado, afirmando que "el alumno supera al maestro". Su hija Adriana describe el ritmo de trabajo en Fallas como frenético, una destreza que requiere la "habilidad de buñuelo por segundo", aunque a veces se cuele algún "extraterrestre" sin agujero.
Precisamente, esta habilidad artesanal es difícil de encontrar, lo que ha llevado a Amparo a una ardua búsqueda de personal. Sin embargo, una nueva esperanza ha surgido recientemente, ya que dos chicas que afirman ser buñoleras la han contactado con interés en trabajar en el puesto.
Cuando me dicen que les ha gustado, me encanta, la satisfacción es enorme"
Tercera generación de 'Bunyols Bienve'

'Bunyols Bienve'
Fidelidad que cruza generaciones
Todo el esfuerzo se ve recompensado con la inquebrantable lealtad de sus clientes. Las largas colas son una estampa habitual, pero la posible frustración se desvanece cuando un cliente le dice a Amparo: "Cuando me dicen que les ha gustado, me encanta, la satisfacción es enorme". Esta devoción se transmite de padres a hijos, con familias que son clientes desde hace varias generaciones.

La familia de 'Bunyols Bienve' preparando la calabaza
Adriana corrobora esta conexión con el público, destacando a sus "clientes fieles y los nuevos que vamos adquiriendo cada año". A pesar de la dureza del oficio, que califica como "muy duro, muy sacrificado", la familia se siente feliz por la increíble respuesta de la gente y se esfuerza por mantener la máxima calidad: "cuidamos muchísimo para que salga como debe salir".
Este contenido ha sido creado por el equipo editorial con la asistencia de herramientas de IA.




