El director espiritual de las cofradías de Huelva desvela el secreto para vivir la Semana Santa en plenitud
Francisco Feria, párroco de San Pedro, analiza el buen estado de la Semana Santa onubense y ofrece las pautas para una vivencia cristiana más allá del desfile

Huelva - Publicado el - Actualizado
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Don Francisco Feria, párroco de la Mayor de San Pedro y director espiritual del consejo de hermandades, ha analizado el presente de la Semana Santa de Huelva. En sus reflexiones, destaca el buen momento que atraviesa la fe popular en la ciudad y ofrece las claves para vivir estos días con una perspectiva cristiana y no solo como un espectador.
Comunión, la palabra clave en Huelva
El ambiente que se respira en el pleno del consejo de hermandades es, según Feria, de absoluta comunión. Describe un clima de "respeto exquisito" donde, a pesar de los diferentes puntos de vista que puedan surgir, "normalmente se llega al entendimiento, pues muy rápido". Esta sintonía es, para él, fundamental para el crecimiento de la Semana Santa onubense.
En esta buena sintonía juega un "papel fundamental" el presidente del Consejo, Antonio González, a quien Feria admira profundamente. "Le pone todo el corazón, le pone toda la mente", afirma, destacando su "gran capacidad para limar dificultades y asperezas, y buscar puntos de comunión".
Vivir la fe más allá de la procesión
Para el director espiritual, es fundamental que los cofrades y no cofrades vivan la Semana Santa desde una dimensión cristiana, lo que implica aprovechar las celebraciones litúrgicas de cada día. Según explica, esta es la clave, porque "si lo hacemos vamos a entender mucho mejor lo que después estamos celebrando en la calle". El sacerdote recuerda que la religiosidad popular nace y debe conducir a los sacramentos, ya que la celebración no puede terminar en el desfile procesional. "La Semana Santa no termina en el sepulcro, el colofón, la explosión de vida y de luz es la resurrección".
La Semana Santa no termina en el sepulcro, el colofón, la explosión de vida y de luz es la resurrección"
Para vivir una estación de penitencia de forma completa, el párroco subraya la importancia de no olvidar "el plano espiritual, el plano más profundo". En este sentido, una estación de penitencia debe ir acompañada del sacramento de la penitencia, es decir, la confesión, que es donde "el señor nos toca, borra nuestro pecado y nos hace criaturas nuevas". Este es el secreto para todos los participantes, desde nazarenos a costaleros. "Confesión y comunión, ese es el secreto para vivir en plenitud la estación de Penitencia".
Confesión y comunión, ese es el secreto para vivir en plenitud la estación de Penitencia"
Una Iglesia de puertas abiertas
Ante la creciente llegada de una "masa social no creyente" que se acerca a las cofradías como espectadora, Feria adopta una postura de acogida. Sostiene que en toda persona "hay un anhelo de lo trascendente" y que, aunque alguien afirme no creer, "algo dentro de él lo está moviendo a encontrarse con Dios". Por ello, insta a la Iglesia y a las hermandades a "facilitar el acceso a la fe" y dar respuesta a esta búsqueda, porque, concluye, "lo único que merece la pena encontrar en esta vida es a Dios".



