¡Alerta en las comunidades! La nueva normativa obliga a reformar edificios por una accesibilidad universal
La reciente reforma normativa en materia de accesibilidad universal establece obligaciones claras: si en tu comunidad hay una persona con discapacidad o movilidad reducida que solicita mejoras para poder acceder a su vivienda o a las zonas comunes, la comunidad está obligada a acometer las obras, sin necesidad de mayoría en la votación.

fincas cañavate
Granada - Publicado el
1 min lectura
Muchas comunidades no están preparadas ni estructural ni económicamente para afrontar cambios tan importantes como instalar rampas, ascensores, plataformas salvaescaleras o adaptar portales y zonas comunes. Sin embargo, no cumplir con la obligación de garantizar la accesibilidad universal puede traer consecuencias legales graves: denuncias, sanciones administrativas o incluso demandas judiciales.
¿La buena noticia? Existen subvenciones y ayudas públicas para acometer estas mejoras de accesibilidad universal. Desde Cañavate trabajamos para informar a las comunidades, tramitar esas ayudas y planificar las reformas necesarias de la forma más eficiente y económica posible.
¿Qué implica la nueva normativa exactamente?
Cualquier vecino con movilidad reducida o discapacidad puede solicitar obras de accesibilidad.
La comunidad debe actuar, aunque la mayoría no lo apruebe.
No solo se trata de accesos a la vivienda: también deben ser accesibles los garajes, trasteros, jardines o piscinas.
Se aplican límites económicos razonables, pero ignorar la obligación no es una opción.
En Administradores de Fincas Cañavate defendemos que adaptar los edificios es una inversión en humanidad, en inclusión y también en revalorización de las propiedades. Un edificio accesible es más habitable, más seguro y más atractivo en el mercado inmobiliario.
Además, actuar ahora, planificando correctamente, puede evitar derramas económicas futuras mucho mayores, conflictos entre vecinos o intervenciones forzadas que acaben encareciendo todo el proceso.



