El Gobierno cede ante la pesca y flexibiliza el control de capturas para evitar sanciones
El acuerdo alcanzado con el Ministerio de Pesca relaja la declaración por kilo, la notificación a puerto y los registros de actividad para calmar la tensión en la flota

Javier Garat Secretario General de la Confederación Española de Pesca CEPESCA y Consejero del Comité Económico y Social Europeo
Cádiz - Publicado el
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El sector pesquero español ha llegado a un acuerdo con la Secretaría General de Pesca que pone fin al "nerviosismo en los puertos". La tensión había sido provocada por la entrada en vigor de nuevas disposiciones del reglamento de control europeas, consideradas de imposible cumplimiento por la flota. Así lo ha explicado Javier Garat, secretario general de la Confederación Española de Pesca (CEPESCA), tras la reunión mantenida con el ministerio.
Las claves del acuerdo
El principal punto del acuerdo es que, aunque se deberá declarar las capturas desde el primer kilogramo, no habrá sanciones si existen errores en la estimación. Según Garat, la imposibilidad de pesar con exactitud en los barcos, sometidos a la inestabilidad de las olas, convertía en "muy elevado" el riesgo de sanción. La secretaria general de Pesca, Isabel Artímez, ha reconocido ser "plenamente consciente de la imposibilidad de aplicar las normas", lo que ha facilitado una solución.
Era plenamente consciente de la imposibilidad de aplicar las normas"
El pacto también flexibiliza otras dos exigencias. La obligación de notificar la llegada a puerto con cuatro horas de antelación se sustituye por una comunicación "en el momento en el que se termine la actividad pesquera y los barcos pongan rumbo de navegación hacia el puerto". Además, se elimina la necesidad de realizar declaraciones "lance a lance" en la flota de bajura, bastando con una única declaración al día.
Un respiro para la flota
Desde CEPESCA y la Federación Nacional de Cofradías consideran el resultado "aceptable" dado el margen de maniobra del Ministerio. Este acuerdo ha sido consultado a nivel técnico y político con la Comisión Europea. A pesar del alivio, Garat advierte de que el trabajo no ha terminado: "tendremos que seguir peleando en Bruselas". Con esta resolución, que entrará en vigor de forma inminente, se espera que la flota que había amenazado con amarrar vuelva a faenar.
Tendremos que seguir peleando en Bruselas con la comisión europea"



