Diabetes, una enfermedad silenciosa que te puede dejar ciego; atento a estos síntomas

La diabetes es una enfermedad que si no se trata a tiempo puede provocar desde problemas cardiovasculares hasta fallos renales o el pie diabético

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María Bandera
@Mgbandera

Redactora

Tiempo de lectura: 3'Actualizado 11:39

El sobrepeso y la baja actividad física, son algunos de los males de nuestra sociedad que están haciendo que la diabetes afecte cada día a más personas. La Organización Mundial de la Salud (OMS) estima que más de 347 millones  la sufren en todo el mundo.

Ante este preocupante aumento de diagnósticos, en 1991 se estableció el Día Mundial de la Diabetes, que se celebra este jueves, una  fecha que se hizo coincidir con el aniversario del que fuera creador de la insulina, Frederick Bantingun descubrimiento que permitió que la diabetes dejara de ser mortal y  pudiera ser controlable.

La diabetes se produce cuando el páncreas deja de producir suficiente insulina, hormona necesaria para regular el nivel de azúcar en sangre, o cuando el organismo no consigue utilizar la insulina que produce, explica la Clínica Universidad de Navarra. Esta insulina es clave porque ayuda a que los azúcares que consumimos lleguen a  nuestras células y se transforman en energía.

Este exceso de glucosa  es perjudicial y puede ocasionar complicaciones, como la ceguera, problemas cardiovasculares, debilitamiento muscular y cansancio, fallo renal o el pie diabético, señalan.

Lo cierto es que podemos padecerla y no saberlo ya que se trata de una enfermedad silenciosa. ¿Qué signos o síntomas nos deben de poner sobreaviso? La doctora Nerea Gil Fernández, médico especialista en Endocrinología y Nutrición y miembro del equipo de Doctoralia apunta varios a cope.es:

 Aumento de la sed

Cuando tienes diabetes, el exceso de glucosa se acumula en tu sangre. Los riñones se ven obligados a trabajar horas extras para filtrar y absorber el exceso de glucosa.

Ganas frecuentes de orinar

Cuando los riñones no pueden seguir el ritmo, el exceso de glucosa se excreta en la orina y arrastra los líquidos de los tejidos, lo que te deshidrata. Esto por lo general te provocará sed. A medida que bebas más líquidos para saciar tu sed, orinarás aún más.

Fatiga

Es posible que te sientas cansado si tienes diabetes. Un nivel alto de glucosa en la sangre deteriora la capacidad del cuerpo para utilizar la glucosa para cubrir tus necesidades energéticas. La deshidratación por el aumento de la micción también puede hacer que te sientas fatigado.

Hambre extrema y pérdida de peso inexplicable

Cuando pse pierde  glucosa a través de la micción frecuente, también pierdes calorías. Al mismo tiempo, la diabetes puede impedir que la glucosa de los alimentos llegue a las células, lo que provoca un hambre constante. El efecto combinado puede causar adelgazamiento rápido, en especial, con la diabetes tipo 1.

Presencia de cetonas en la orina 

La cetonas son un subproducto de la degradación muscular y de grasas que se produce cuando no hay insulina suficiente disponible

Visión borrosa

Los niveles altos de glucosa en la sangre extraen líquido de los tejidos, incluidos los cristalinos de los ojos. Esto afecta la capacidad de hacer foco.

Si no se trata, la diabetes puede hacer que se formen nuevos vasos sanguíneos en la retina (la parte posterior del ojo) y dañar los vasos sanguíneos establecidos. Para la mayoría de las personas, estos cambios tempranos no causan problemas de visión. Sin embargo, si estos cambios progresan sin ser detectados, pueden llevar a la pérdida de la visión y a la ceguera.

Llagas de cicatrización lenta

Los niveles altos de glucosa en la sangre pueden provocar un flujo sanguíneo deficiente y perjudicar el proceso de curación natural del cuerpo. Debido a esto, las personas con diabetes pueden notar úlceras de curación lenta, especialmente en los pies.

Infecciones frecuentes

Como infecciones en las encías, en la piel y en la vagina. En las mujeres con diabetes, pueden ocurrir con más frecuencia infecciones por levaduras vaginales y de la vejiga.

La diabetes puede debilitar la  capacidad para combatir los gérmenes, lo que aumenta el riesgo de infección en las encías y en los huesos que mantienen los dientes en su lugar. Las encías pueden desprenderse de los dientes, los dientes pueden aflojarse o puedes desarrollar llagas o ampollas de pus en las encías, en especial, si se tiene  una infección en ellas antes de que se desarrolle la diabetes.

Hormigueo en manos y pies

Demasiada glucosa en la sangre puede afectar el funcionamiento de los nervios y se puede notar hormigueo y pérdida de sensibilidad (entumecimiento) en tus manos y pies, al igual que dolor ardiente en brazos, manos, piernas y pies.

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