TRANSPORTE EMISIONES
ICCT pide prohibir venta de camiones y autobuses de combustión antes de 2040
El Consejo Internacional de Transporte Limpio (ICCT, por sus siglas en inglés) ha recomendado a la Unión Europea que prohíba la venta de camiones y autobuses con motor de combustión (gasolina y diésel) a más tardar en 2040, así como que se eleve del 30 al 60 % el objetivo de reducción de emisiones a 2030.
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El Consejo Internacional de Transporte Limpio (ICCT, por sus siglas en inglés) ha recomendado a la Unión Europea que prohíba la venta de camiones y autobuses con motor de combustión (gasolina y diésel) a más tardar en 2040, así como que se eleve del 30 al 60 % el objetivo de reducción de emisiones a 2030.
En un estudio sobre las emisiones de CO2 en Europa de los vehículos pesados (que en su mayoría usan diésel), el ICCT concluye que con las actuales normas para camiones, las emisiones no sólo no se frenarán, sino que en 2050 se incrementarán el 8 % sobre los actuales niveles debido al aumento previsto para el transporte de mercancías.
"Por ello, para alcanzar los objetivos climáticos, Europa necesita redoblar esfuerzos en la regulación de las emisiones de CO2 de camiones y autobuses", según ICCT, que pide fijar un objetivo de reducción de emisiones del 90 % en 2035 y del 100 % para 2040.
Actualmente, la norma de CO2 no establece objetivos más allá del 2030, ha recordado el ICCT en una nota, en la que subraya que los vehículos pesados son responsables del 25 % de las emisiones de CO2 del transporte por carretera, aunque solo representan el 2,5 % de los vehículos en circulación.
En 2019, la Unión Europea introdujo las primeras normas para reducir las emisiones de CO2 para vehículos pesados que exigen que la mayoría de los camiones nuevos reduzcan las emisiones en un 15 % para 2025 y en un 30 % para 2030 respecto a 2020.
Sin embargo, estos objetivos son "insuficientes", pues sólo el crecimiento esperado del transporte de mercancías neutralizará su efecto, según el ICCT, que ha pedido aprovechar la revisión de la normativa prevista para finales de este año para endurecerla, máxime cuando los principales fabricantes se han marcado metas más ambiciosas.
Según sus cálculos, los compromisos anunciados por la industria para el despliegue de vehículos pesados de cero emisiones unidos a la mejora de eficiencia que exige la normativa actual, permitirían reducir las emisiones un 60 % en 2030, por lo que ese debería ser el objetivo para todos los vehículos pesados, y no solo para los que contempla la norma en su forma actual.
La normativa sobre CO2 incluye además incentivos para los fabricantes que producen una determinada proporción de vehículos pesados cero emisiones o de bajas emisiones (factor ZLEV), un mecanismo que, según ICCT, "relaja el objetivo de reducción de CO2 hasta en 3 puntos porcentuales".
"Los objetivos de despliegue que se han fijado los fabricantes superan ampliamente este tope, por lo que el factor ZLEV solo reduce el rigor de la norma de CO2, sin ningún beneficio adicional. El factor de ZLEV debería desaparecer en 2030, como se propuso para las normas de los vehículos ligeros", añade el documento.



