1ª FERIA DE SAN BLAS Y LA CANDELARIA
Samuel Castrejón sacude Valdemorillo con un toreo exquisito
Sergio Rollón reaparece siete meses después de su gravísima cornada. También puntúan Serrano, Vilau y Méndez.

Samuel Castrejón saliendo a hombros este sábado en Valdemorillo
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Veni, vidi, vici. O, dicho en clave taurina, llegar, convencer y mandar. Tras el largo ayuno invernal, Valdemorillo levantó el telón de la temporada con una actuación tan rotunda como seductora de Samuel Castrejón, que convirtió su debut con picadores en una declaración de intenciones. No sorprendió a quienes ya habíamos advertido su proyección el pasado año en el certamen Kilómetro 0 o en El Camino hacia Las Ventas, pero sí impactó al grueso de la plaza por la naturalidad, el poso y la seguridad con la que se expresó.
Castrejón firmó una labor de pulso firme y concepto claro, construida desde la cabeza y sostenida por un toreo de cadencia y ajuste. Hubo abandono ya desde el saludo capotero a la verónica. Hubo temple y una manera muy personal de llevar cosida la embestida, especialmente al natural, con la figura relajada y los hombros vencidos. La faena creció con el paso de los muletazos y encontró su cénit en una serie final ligada y profunda que puso al público en pie. Además, bordó los detalles del toreo accesorio adobándolos con mucho sabor. El sexto novillo de Jiménez Pasquau, de clase extraordinaria y ritmo constante, fue el aliado perfecto para que todo fluyera. Su calidad fue justamente reconocida con la vuelta al ruedo, mientras Castrejón paseaba el trofeo y salía a hombros arropado por compañeros y amigos de la escuela.

Natural de Samuel Castrejón al sexto novillo de Jiménez Pasquau
La tarde estuvo marcada también por la emotiva reaparición de Sergio Rollón, que regresaba a los ruedos siete meses después de la gravísima cornada sufrida el pasado año. Le correspondió el novillo más áspero del encierro, sin entrega ni recorrido, pero el madrileño dejó constancia de su actitud y de su firme decisión de volver a ser. El público valoró su esfuerzo y le acompañó con una vuelta al ruedo cargada de afecto.
Álvaro Serrano, muy variado con el capote, dejó pasajes de buen trazo al novillo que abrió plaza, un ejemplar de buena condición, pero que se vino pronto abajo y remató su labor con una estocada eficaz que le valió una oreja. Otro trofeo también paseó Mario Vilau, que protagonizó uno de los momentos de mayor tensión de la tarde ante un novillo encastado y con movilidad, imponiéndose a base de valor seco y determinación, incluso tras una aparatosa voltereta.
Julio Méndez firmó una actuación de menos a más, asentándose conforme avanzó la faena hasta imponerse con mando y paciencia. La petición fue intensa y acabó paseando una oreja, dando incluso dos vueltas al ruedo, la segunda algo exagerada y forzada. Menor fortuna tuvo Félix San Román, que pasó un serio susto en un desplante y no terminó de redondear su actuación, fallando además con la espada.
En conjunto, Valdemorillo respondió con una gran entrada y disfrutó de una novillada de Jiménez Pasquau con varios ejemplares de notable interés. Pero si la tarde tuvo un nombre propio fue el de Samuel Castrejón, que abrió la temporada con autoridad y dejó claro que su paso al escalafón con picadores no es una promesa, sino una realidad ya en marcha.



