4 soluciones financieras para personas mayores

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Madrid - Publicado el - Actualizado
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Tener una mayor estabilidad económica en la tercera edad es el deseo de muchas personas cuando planifican su futuro y su jubilación. En esta fase de nuestras vidas necesitamos tener ingresos económicos suficientes como para atender todas las necesidades propias de la edad que van surgiendo. Para ello, existen multitud de soluciones financieras al alcance de las personas mayores.
Si bien las pensiones de jubilación son la principal herramienta de generación de ingresos para las personas mayores, también existen otras alternativas que han ido ganando popularidad en los últimos años y que hoy en día utilizan cada vez más personas mayores. Este tipo de soluciones financieras, ofrecidas por empresas como Grupo Retiro, están hoy al alcance de muchos jubilados que necesitan incrementar su estabilidad financiera.
Pero, ¿cuáles son las soluciones financieras más interesantes?
Entre todas las soluciones financieras a las que las personas mayores pueden recurrir podemos destacar por su interés las que mostramos a continuación:
Renta vitalicia inmobiliaria
La renta vitalicia inmobiliaria es un contrato en el que las personas mayores reciben una renta mensual hasta el final de su vida a cambio de la venta de la nuda propiedad de su vivienda familiar. La persona mayor mantiene el derecho de usar y disfrutar su vivienda y se garantiza el usufructo de por vida, además de librarse del pago de gastos como el IBI, las derramas o el seguro del hogar. En función del valor de tasación del inmueble y de la esperanza de vida de la persona mayor que requiera este servicio la cuota a percibir mensualmente tendrá un importe mayor o inferior. Es una forma de obtener ingresos garantizados mes a mes que complementan la pensión y que ayuda a mejorar la calidad de vida de las personas mayores.
Venta de la Nuda propiedad
La venta de la nuda propiedad es una solución financiera que consiste en que el propietario de una vivienda, en este caso una persona mayor, transfiere la titularidad del inmueble a cambio de recibir el cobro de una única cantidad en un solo pago, mientras que a su vez se reserva el derecho de seguir viviendo en su casa mientras viva. Para calcular el importe a percibir se utilizan diferentes factores y parámetros, como el valor del usufructo de la vivienda teniendo en cuenta la ubicación y el precio de un alquiler de una vivienda de características similares. Es una solución financiera que se suele utilizar para cancelar deudas de cara a la jubilación o para recibir el valor de la nuda propiedad en un solo pago y disfrutar de una tercera edad mucho más holgada económicamente.
Hipoteca inversa
La hipoteca inversa es una solución financiera a la que recurren multitud de personas mayores en la actualidad. Es, en resumen, un crédito con garantía hipotecaria diseñado para personas mayores de 65 años que sean propietarias de una vivienda. La entidad financiera paga al propietario una renta mensual de por vida que no hay que devolver nunca, como ocurre con una hipoteca convencional. Esta deuda que se genera se aplaza hasta el fallecimiento del contratante y se satisface, normalmente, con la entrega del inmueble o por abono por parte de los herederos de los propietarios.
Venta con alquiler garantizado
La venta con alquiler garantizado es una solución financiera que consiste en que la persona mayor propietaria de una vivienda la vende, pero sin dejar de hacer uso de la misma. Esto es posible porque, junto con la transmisión de la vivienda al nuevo propietario formalizada en Escritura Pública, se crea un contrato de alquiler con el nuevo comprador con el plazo de tiempo que la persona mayor desee. De esta forma, recibe el importe íntegro de la venta de su vivienda a cambio de pagar mensualidades de alquiler al nuevo propietario, que no puede desalojarle de su vivienda mientras el contrato de alquiler siga vigente.
Como se puede apreciar existen multitud de soluciones financieras a las que las personas mayores pueden recurrir para disfrutar de una tercera edad con una situación económica mucho más favorable a sus intereses. Se trata de herramientas con las que vivir una jubilación con mayor capacidad de afrontar cualquier tipo de gasto propia de esta etapa de la vida, como cuidadoras, enfermeras o gastos médicos importantes.



