El núcleo de la Tierra se está enfriando más rápido de lo esperado: estas son las consecuencias
El núcleo de la Tierra se está enfriando progresivamente, tras mantenerse en temperaturas casi tan altas como las del Sol durante más de 4.500 millones de años

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Madrid - Publicado el - Actualizado
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El núcleo de la Tierra se está enfriando progresivamente, tras mantenerse en temperaturas casi tan altas como las del Sol durante más de 4.500 millones de años. Los científicos han realizado una investigación que indica que el enfriamiento está sucediendo de manera más acelerada de lo que creían. El núcleo es el elemento más importante para la vida en la Tierra y, si se enfría, ésta se convertirá en una enorme roca congelada y sin ningún rastro de vida. Este fenómeno tardaría miles de millones de años en darse todavía, así que no presenciaremos el fin de la vida en nuestro planeta, sin embargo, es importante que se siga estudiando para entender cómo funciona la Tierra.
La Geosfera se compone de tres capas: corteza, manto y núcleo; componiendo éste último un 16% del volumen terrestre y pudiendo alcanzar una temperatura que oscila entre los 4 mil y 6 mil grados. Además, el núcleo terrestre se encuentra a casi 3 mil kilómetros de profundidad, con un radio de 3.500 km.
Nuestro planeta por dentro
El núcleo interno es sólido y está compuesto por rocas de hierro. Mientras que el externo es líquido con componentes de hierro y níquel y, donde se genera el campo magnético que nos protege de los vientos solares. Los fenómenos como la actividad volcánica o las placas tectónicas se dan gracias a la energía térmica que produce el núcleo. Lo que se preguntan los expertos es qué ocurrirá cuando la Tierra finalmente se enfríe y dejen de suceder los fenómenos naturales.
Grupos de científicos suizos y estadounidenses consideran que el objeto de estudio deben ser los minerales que se encargan de transportar calor hacia el manto terrestre. El más habitual es la bridgmanita, que se encuentra exclusivamente bajo la presión de 700 kilómetros de profundidad y conformado por cristal. Al no existir una maquinaria que permita excavar hasta tales profundidades, el científico Motohiko Murakami, profesor del Instituto Federal Suizo de Tecnología de Zúrich (ETH), se propuso imitar las condiciones de la bridgmanita en un laboratorio para averiguar la cantidad de calor que ésta es capaz de transportar.
¿Cuál es el futuro de la Tierra?
Tras fabricar con su equipo un diamante de bridgmanita, la situaron en un artefacto que simulaba la temperatura y la presión en las que se encontraría si estuviese en el interior de la Tierra. Descargaron contra el mineral pulsos de rayos láser, con el objetivo de calentarlo y ver cómo se comportaba según los grados y presiones a las que le sometían. Lo que obtuvieron como resultado de su estudio fue que la conductividad térmica era mayor de la esperada (1,5 veces superior).
Por ello, se determina que cuanto más rápido se traspase el calor hacia el manto, con mayor rapidez lo perderá el núcleo, acelerándose así el enfriamiento del planeta. "Nuestros resultados podrían darnos una nueva perspectiva sobre la evolución de la dinámica de la Tierra", comenta Murakami. Los científicos se plantean si solo ocurre con los planetas rocosos, ya que no únicamente la Tierra sufre este enfriamiento, sino que ya le ocurrió a Mercurio, Marte y la Luna. Éstos llevan "inertes" desde hace 4.500 millones de años y lo que les diferencia de nuestro planeta es que no tienen placas tectónicas.



