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Los cuatro momentos más espectaculares de las aperturas de los Juegos Olímpicos

Desde un hombre volador hasta el levantamiento de la Revolución Industrial. Estos son los instantes más asombrosos de las ceremonias de apertura de los Juegos Olímpicos

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Tiempo de lectura: 2'Actualizado 01:32

Los Juegos Olímpicos encaran ya su segunda semana de competición en su trigesimosegunda olimpiada, y como tal, debido a lo especial de la fecha, hoy repasamos lo más destacado de las ceremonias de apertura de los Juegos Olímpicos, los momentos en los que la épica más absoluta gobernaba los corazones de los millones de espectadores alrededor del mundo. Sin llevar un orden concreto, estos son los instantes más espectaculares de las ceremonias de apertura de las olimpiadas


1. La flecha de Barcelona


Quizá para muchos sea el momento más icónico de los únicos Juegos Olímpicos celebrados en España, si no que además, es probablemente el momento más espectacular de las ceremonias de apertura. Barcelona 92 está considerados como los Juegos del cambio, supusieron un antes y un después en toda la historia, y siempre se los recuerda con mucho cariño en nuestro país.

El arquero español, Antonio Rebollo, recibió el especial cometido de prender el pebetero de Montjuic, y vaya si lo hizo de manera espectacular. Recibiendo el último relevo, encendió su flecha y la lanzó a lo alto del recipiente dando el pistoletazo de salida a los JJ. OO. Lo que mucha gente no sabrá, es que el proyectil no cayó directamente dentro del pebetero, sino que lo sobrevoló y el gas emitido ayudó a que la magia se produjera.



2. Muhammad Alí encendiendo el pebetero olímpico


Fue en Atlanta 1996, los segundos JJ. OO. en doce años dentro del territorio estadounidense. Los relevos de la antorcha olímpica se iba relevando entre los participantes, y sobre las mentes de cada espectador, pasaba la idea de cómo sería el momento del encendido. Después de Barcelona, el listón estaba muy alto, y Atlanta, a su manera supo emular un éxito similar.

El mejor boxeador de la historia, Muhammad Ali, fue el encargado de encender el fuego en el Estadio Olímpico. Su visible y evidente párkinson no le impidió transportar la llama al pebetero que iluminaría el cielo de Atlanta durante las siguientes dos semanas.



3. La revolución industrial en Londres 2012


Uno de los segmentos más especiales que se ha visto en la historia de los Juegos Olímpicos es el “Pandemonium” de Londres 2012. Sencillamente espectacular. Hace referencia a la historia del levantamiento del pueblo británico con la industria.

Se puede observar cómo un hombre pronuncia un discurso desde lo alto de la colina, y a continuación cientos y cientos de trabajadores abordan la pista del London Stadium para empezar a transformar la parte rural británica en un lugar de esfuerzo, trabajo y chimeneas, enormes chimeneas. Todo ello para forjar los cinco anillos que forman el logotipo del olimpismo



4. Pekín da luz a los Juegos de 2008


Es bastante recurrente mencionar los diferentes encendidos producidos en la historia de las olimpiadas, como ya hemos hecho anteriormente, pero el de Pekín siempre será especial, por lo espectacular que fue.

El particular “Superman” chino fue Li Ning, quien fuera gimnasta olímpico del combinado oriental. Una vez recibió el último relevo, fue elevado por los aires del estadio, y recorrió todo el borde de la cubierta. Al mismo tiempo, un enorme pergamino se imprimía en forma de imágenes por la parte alta del edificio mostrando todo el recorrido de la antorcha olímpica hasta llegar a Pekín.

Todavía quedaba una última sorpresa, y es que ese pergamino mencionado llegaba a lo alto enrollándose en forma de pebetero. Fue entonces cuando Li Ning desplegó la antorcha, prendió el cebo, y la llama viajó a toda velocidad hasta situarse en el recipiente que lo mantuvo vivo durante dos semanas en las que descubrimos los inicios y consagración de Michael Phelps y Usain Bolt.



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Pilar García Muñiz

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