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Llevar la reforma educativa a las aulas, principal reto del nuevo curso escolar

Educación señala que será progresivo mientras las comunidades autónomas ultiman su parte del currículo

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Carmen Labayen
@carmenlabayen

Jefa de Sociedad, Nuevas Tecnologías y Casa Real en COPE

Tiempo de lectura: 5'Actualizado 16:40

Del Congreso de los Diputados a las aulas. La Ley Celáa se estrena en septiembre en los cursos impares de primaria, secundaria y bachillerato. A dos meses de su implantación hay aún algunos interrogantes al no haber terminado las Comunidades Autónomas el diseño de su parte de los contenidos ni estar listos todos los libros de texto. Una vez dispongan de estos elementos serán los directores de centros y más directamente los profesores los encargados de programar las asignaturas, algunas de ellas nuevas. Explican a COPE que a más de uno le va a tocar trabajar este verano porque "vamos pillados".

¿En cuántos cursos se estrena la LOMLOE?

La reforma educativa se aplicará desde septiembre en primero, tercero y quinto de primaria; en primero y tercero de la Educación Secundaria Obligatoria (ESO) y en primero de bachillerato. Su puesta en marcha en las aulas, admiten en el Ministerio de Educación, será progresiva. Implica todo un cambio de filosofía, “una nueva forma de aprender” con el que tanto los alumnos como los profesores y las familias se van a ir familiarizando.

Y todo porque el Boletín Oficial del Estado (BOE) no hace las reformas educativas, sino que establece el marco normativo para dar el cauce y el calendario para su implementación. Los verdaderos artífices de la reforma según señalan en el ministerio que dirige Pilar Alegría son los profesores que irán poco a poco poniendo en marcha los cambios sin que se espere que lo cambien todo de arriba a abajo desde el próximo 1 de septiembre.

¿Qué falta por cerrar?

El Ministerio de Educación tardó meses desde la aprobación de la LOMLOE en el Congreso de los Diputados en sacar los currículos de enseñanzas mínimas que son la hoja de ruta de lo que los alumnos van a deber aprender en cada ciclo. Es la primera pieza del engranaje y ese retraso ha impactado en el resto del mecanismo.

Y es que las comunidades autónomas deben desarrollar el 50 por ciento restante del currículo, en el caso de tener lengua cooficial, y el 40 por ciento en el resto. Y a comienzos de julio ninguna ha hecho aún públicos los contenidos de todas las etapas educativas. Sin conocer estos contenidos las editoriales lo tienen difícil para publicar los libros. Y esto lo notan profesores como Begoña Mate en busca de material actualizado para la nueva asignatura que va a impartir desde septiembre en primero de la ESO.

“Hace unos días tenía que elegir un libro para mi nueva materia y me ha costado encontrar material actualizado para digamos tener tres o cuatro opciones de las que tirar para decidir qué es mejor” subraya Begoña Mate profesora en el colegio Nuestra Señora del Pilar Salesianas de Plaza de Castilla.

Para Francisco Venzalá que está al frente del sindicato independiente ANPE: “a lo mejor en algunas comunidades ni siquiera va a estar listo el currículo a inicio de curso y en su defecto tendrán que habilitar unas instrucciones para ir funcionando. Nos hubiera gustado conocer estos desarrollos tanto el del Ministerio de Educación como los de las comunidades autónomas con más tiempo para tener mayor capacidad de reacción”.

A juicio del presidente de ANPE, “las editoriales dicen que tendremos libros a comienzo de curso, pero el complemento autonómico del currículo es muy importante, así que después igual tienen que hacer ajustes después”.

¿Qué implicará para los directores de centros y para los profesores?

Cada reforma educativa supone más trabajo para quienes trabajan en el sector educativo, en especial, para los directores de centros y de estudios y para los profesores. La LOMLOE no es ninguna excepción y se acumula a las otras 7 que se han aprobado en democracia.

María Victoria Martínez Segarra lo sabe bien porque lleva 30 años en la docencia y 14 al frente de un colegio de infantil y primaria en la localidad murciana de Cartagena. Explica a COPE que: “lo primero es contar con el currículo que aún no lo tenemos y a partir de ahí vamos a tener que desarrollar la programación por ciclos en lugar de por curso porque así está estructurada la nueva ley como también lo estuvo en su momento la LOE. La carga de trabajo que vamos a tener a partir de septiembre, es cierto, que va a ser grande”.

Califica de precipitada la puesta en marcha de la nueva ley: “fíjate que actualmente los libros se están confeccionando con simplemente los borradores del currículo. Es un poco arrebatado, todo muy rápido, los tiempos y te vas pillando. Tienes que llegar a septiembre con una serie de cosas hechas que realmente ahora mismo no están”.

A juicio de Mate que es profesora en ESO, en Bachillerato y en Ciclos Formativos: “los cambios son durillos y cuestan, pero por fin llevar a la práctica la cuestión de los estilos de aprendizaje es bastante interesante. Es cierto que cuando te toca de nuevas pues es más trabajo. Este año me va a tocar a mí en los cursos impartes. Voy a dar seguro en primero y en tercero de la ESO y quizás también en primero de Bachillerato y en algunos con nuevas asignaturas y el trabajo es mayor”.

“Lo que nos pierde a los profesores siempre es el tema de programar, tenerlo a priori bien hecho, tener los papeles en regla. Y eso es lo que pues ahora mismo es difícil porque en la novedad es donde están los fallos. Que tenemos que aprender a llevarlo a la práctica y que es más difícil de la nada empezar de cero de lo que será en los próximos años cuando podamos ya ir incorporando lo que nos ha funcionado e ir mejorando el resto eso, todo será más llevadero. Por toda esta filosofía de los nuevos currículos nos va a hacer trabajar en verano, al menos reflexionar un poco para adelantarnos a las problemáticas que pueden ir surgiendo” subraya Mate.

¿Qué va a cambiar para los alumnos?

Para los alumnos cambian algunas asignaturas y optativas y también la forma de aprender, un aprendizaje más práctico y también más colaborativo. La mayoría no están sin embargo muy al tanto de lo que va a suponer esta reforma con unos contenidos agrupados por saberes básicos y ciclos.

“Estamos un poco inquietos porque al ser los primeros no podemos pedirle consejo a los anteriores y creo que nos va a costar un poco. Pero bueno el año que viene sí que podremos ayudar nosotros a los que se estrenen” señala Patricia de la Torre que tiene 15 años y pasa a primero de bachillerato en septiembre.

María, que pasa a segundo de bachillerato, asegura que como alumnos no les han explicado mucho de qué va la reforma: “yo sé de lo que va porque fui a una charla y me enteré, pero supongo que a los que les toca sabrán más. Si me parece un acierto que haya un bachillerato general que permita postergar un poco más la decisión entre ciencias y letras para los que no lo tengan claro”.

En este sentido y según explica Mate, las reuniones informativas de inicio de curso el próximo septiembre con los alumnos y con los padres “van a ser prioritarias este año y más importantes que nunca porque hay mucho que explicar”.

¿Qué parte de la ley ya se ha aplicado desde este curso?

Está en marcha por segundo año consecutivo el nuevo procedimiento de admisión que, al eliminar el criterio de demanda social incluido en la anterior reforma, limita el crecimiento de la escuela concertada.

Ya desde este curso se aplican también los nuevos criterios para cambiar de curso y obtener los títulos educativos. La LOMLOE limita la repetición a una única vez por cada etapa educativa al final de cada ciclo y dos como máximo en la etapa obligatoria. Son los profesores los que de forma colegiada deben decidir si pasan de curso a partir de suspensos. Con menos pasan de curso automáticamente. Y será posible también obtener el título de Bachillerato con un suspenso en determinadas circunstancias.

“Es verdad que nos han dicho que va a ser un poco más sencillo, es lo que me han explicado” confiesa Patricia.

A cambio, quienes han diseñado la reforma dicen que los alumnos estarán más motivados, pero es algo que, según señalan desde la comunidad educativa, está por ver.

“Hay muchas casuísticas y circunstancias que tener en cuenta luego, pero creo que generalizar por ley que todo el mundo promocione de curso no me parece” subraya Mate.

Para el presidente de ANPE la forma de promocionar de la nueva ley va a implicar situaciones incómodas y difíciles para el profesorado además de desigualdad para los alumnos porque se darán casos en los que según Venzelá: “habrá alumnos que pasarán de cursos con 4 asignaturas y otros que con 3 no pasen, esto es posible según lo que establece la ley”.

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