SALUD NUTRICIÓN

Ayuno esporádico o intermitente por salud no está justificado científicamente

Ayunar esporádica o intermitentemente por motivos de salud no tiene justificación científica, según el último trabajo del proyecto Nutrimedia del Observatorio de Comunicación Científica de la Universidad Pompeu Fabra (UPF).

Agencia EFE

Tiempo de lectura: 2'Actualizado 13:34

Ayunar esporádica o intermitentemente por motivos de salud no tiene justificación científica, según el último trabajo del proyecto Nutrimedia del Observatorio de Comunicación Científica de la Universidad Pompeu Fabra (UPF).

El interés por el ayuno esporádico o intermitente se ha popularizado en los últimos años y cada vez tiene más adeptos porque muchos famosos lo promueven para reducir peso o mejorar la salud.

Según Nutrimedia, el desconcierto creado por este tipo de mensajes le ha llevado a hacer una evaluación científica de su veracidad y, tras analizar las evidencias disponibles, ha concluido que, "hoy por hoy, la práctica del ayuno esporádico o intermitente por motivos de salud no tiene justificación científica".

"Cualquier recomendación que promueva el ayuno para reducir peso, prevenir enfermedades crónicas o mejorar el estado de ánimo no tiene fundamento científico", concluye el informe.

Además de por motivos religiosos, las personas que ayunan lo hacen buscando varios efectos sobre la salud, principalmente perder peso y reducir el riesgo de enfermedades crónicas, como la diabetes y la enfermedad coronaria, e incluso, hay quien lo hace para mejorar su estado de ánimo o alargar la vida.

La evaluación de las pruebas científicas hecha por Nutrimedia concluye que los mensajes que avalen o recomienden practicar el ayuno esporádico para conseguir alguno de los efectos mencionados "deben ser considerados inciertos o dudosos".

Según el observatorio de la UPF, "la ciencia no sabe si el ayuno puede tener estos efectos, sobre todo considerando a medio y largo plazo. Esto es así porque, aunque hay estudios en humanos que sugieren estos efectos, aún es pronto para confirmar o descartarlos, ya que las investigaciones son pocas y su calidad es insuficiente".

"El grado de certeza con que se puede afirmar que el ayuno intermitente tiene un efecto positivo en la reducción del peso y en el estado de ánimo es 'bajo', mientras que el de los efectos sobre las enfermedades crónicas es 'muy bajo'", añade el informe.

Lo más probable es que nuevos estudios sobre los efectos del ayuno en la salud sean muy diferentes a los actuales, en un sentido o en otro, ya que estas investigaciones se han realizado con pocas personas y durante un período demasiado breve, según el evaluación.

El trabajo remarca que el ayuno no puede considerarse una dieta, ya que esta pauta implica restringir alimentos durante un tiempo determinado, mientras que el concepto de dieta alude a la ingesta habitual de alimentos y bebidas.

El trabajo recuerda que la Asociación de Dietistas del Reino Unido y el Instituto Americano para la Investigación del Cáncer coinciden en reconocer que, aunque se han visto beneficios potenciales para la salud con el ayuno, esta práctica puede provocar efectos adversos como irritabilidad y dificultad para concentrarse, trastornos del sueño, y que se desconocen posibles consecuencias para la salud a largo plazo.

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