ROSTROS 8M (Previsión)
Ana Palacios (fotógrafa): Ahora deconstruyo el patriarcado en que fui educada
La fotógrafa Ana Palacios naturalizó desde pequeña que tenía que luchar más por las cosas que los niños y los hombres y ahora se esfuerza por derribar los "prejuicios absurdos" y por deconstruir el patriarcado en el que fue educada.,Palacios (Zaragoza, 1972) ha enfocado su trabajo fotográfico en retratar los conflictos vinculados a la infancia y los derechos humanos en África y a lo largo de su carrera se ha encontrado con "paternalismos y condescendencia" por ser mujer.,La
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La fotógrafa Ana Palacios naturalizó desde pequeña que tenía que luchar más por las cosas que los niños y los hombres y ahora se esfuerza por derribar los "prejuicios absurdos" y por deconstruir el patriarcado en el que fue educada.
Palacios (Zaragoza, 1972) ha enfocado su trabajo fotográfico en retratar los conflictos vinculados a la infancia y los derechos humanos en África y a lo largo de su carrera se ha encontrado con "paternalismos y condescendencia" por ser mujer.
La fotógrafa asegura que los niños y las mujeres son las personas más vulnerables y con menos voz, y recalca que en su trabajo se siente "invisibilizada" ya que la mayoría de los editores gráficos suelen ser hombres y ven a las mujeres "más frágiles" o incapaces de "aguantar la presión".
En una conversación con Efe, con motivo del Día Internacional de la Mujer, Palacios se declara feminista y destaca que el feminismo la ha ayudado a no sentirse sola, a comprender que las desigualdades e injusticias que ha padecido no le afectan solo a ella.
PREGUNTA: ¿Se considera feminista?
RESPUESTA: Si entendemos el feminismo como creer y luchar por la igualdad entre los hombres y las mujeres, sí, soy feminista. Desde muy pequeña sentí que tenía que pelear más por las cosas por ser mujer y había prejuicios absurdos para acceder a ciertos puestos de trabajo solo por serlo y, por desgracia, naturalicé esa lucha como normal y ahora estoy en la fase de deconstrucción de la afectación del patriarcado en el que he sido educada. A pesar de que nunca he sido sumisa y siempre he luchado por conseguir las cosas y nada me ha frenado, estoy aprendiendo a luchar contra el patriarcado.
P: ¿Cómo la ha ayudado el feminismo?
R: Me ha ayudado a ver que no estoy sola y que no son hechos aislados: esas desigualdades que he vivido en carne propia les pasan a muchas mujeres y ahora con tantas voces del 8M es interesante ver cómo hay tanta gente que ha pasado por las mismas injusticias y eso me hace sentirme arropada.
En el término de las cuotas, también me he visto beneficiada por haber participado en paneles en los que de otra manera, si no hubiera sido mujer, quizás no podría haber participado. Por lo cual, tengo sentimientos contradictorios porque una quiere que la elijan por su trabajo, no por ser mujer, pero si no hubiera existido esa obligatoriedad de paridad no hubiera tenido esa oportunidad.
P: Díganos dos medidas que deberían implantarse para caminar hacia la igualdad.
R: Aparte de la clásica igualdad salarial, que es una obviedad, es muy importante la conciliación familiar en la empresa. Que haya una baja por nacimiento para el niño, no en detrimento de la baja maternal que se reparta sino que sea igual para que a un empresario le dé igual emplear a un hombre o mujer. No solo es importante en lo legislativo, porque las leyes son revocables, tiene que haber una conciencia social.
P: ¿Se ha encontrado con algún obstáculo por ser mujer?
R: He trabajado en muchos sectores, periodismo, cine, deporte, cooperación... y en todos he sentido la fuerza del patriarcado porque son los hombres los que suelen elegir a sus colaboradores y siento cierta discriminación por ser mujer. Hay cierto paternalismo y condescendencia hacia la mujer: no se las considera por sus capacidades profesionales sino que hay también un barniz adicional, innecesario e invisible que es su condición de ser mujer. Yo llegué a ver a uno de mis jefes que en unas entrevistas a futuras secretarias escribía "guapa", "muy guapa", "fea"... y eso me dejó muy descolocada.
Como fotoperiodista me he encontrado con la discriminación de los editores y a los que les ofrezco trabajo como "freelance" y deciden que no estoy preparada para ir a ese país porque es peligroso, o cómo voy a llevar tanto peso. Es un cuidado que creen que deben tener y un paternalismo que lleva a la condescendencia.



