Un manifiesto de los familiares de los residentes denuncia que la calidad de atención ha bajado

Sábanas rotas, mantas descosidas y baberos reutilizados en la Residencia ASIDEMA

COPE Ávila ha tenido acceso a un manifiesto firmado por una veintena de familiares de ancianos de la residencia ASIDEMA donde denuncian “la atención deficitaria que están recibiendo los residentes”.

cope.es cope.es

Tiempo de lectura: 2' Actualizado 20:54

El escrito, que ha sido trasladado al Defensor del Pueblo y al Procurador del Común, denuncia “el daño físico y psíquico” que esta situación está provocando a los “residentes, familiares y trabajadores del centro”. Los familiares denuncian que “la calidad y cuidado de los residentes ha bajado”. En concreto, que “la ropa de cama está en mal estado, que las toallas y sábanas tienen agujeros y las mantas están descosidas en los dobladillos”. En este documento, además, afirman que “los baberos están sucios y se intercambian entre los residentes”. Los familiares afirman que a los residentes se les da de comer “más fiambre y de peor calidad”. Los firmantes del manifiesto al que hemos tenido acceso, aseguran que “a los residentes no se les ducha con la frecuencia que necesitan, que tan sólo se realiza 1 ó 2 veces por semana”. Denuncian, además, que existe un “déficit de pañales” y que “se han tenido que cortar los pañales de grandes dimensiones para ponerlos a modo de compresas, por falta de éstas”. A juicio de los familiares, esta situación viene provocada por “la falta de personal” que, dicen, “está desbordado”, lo que impide “dar atención personalizada cuando el residente lo necesita”. Aseguran que “en horas punta, en el momento de acostar y levantar a los residentes, hay 4 auxiliares para atender a 84 mayores”. Denuncian, además, que cuando los residentes esperan a ser acostados, se forman colas en los pasillos y que los que están en sillas de ruedas tienen que esperar hasta 3 cuartos de hora para utilizar los baños”. Con todo ello, los familiares se han mostrado de lado de los trabajadores y piden que “se les pague puntualmente y que cese la persecución que sufren y las amenazas de apertura de expedientes sancionadores”. Los familiares aseguran “sentirse desprotegidos e indefensos” y han denunciado esta situación ante el Defensor del Pueblo y el Procurador del Común. Así mismo, en enero se reclamó por escrito ante el Ministerio Fiscal esta situación, de la que no se ha obtenido respuesta alguna. Mañana, viernes, los familiares se concentrarán a las puertas del centro junto a los trabajadores representados por UGT. Hoy, el delegado territorial de la Junta, Francisco José Sánchez Gómez, ha asegurado que desde el origen del conflicto, la Gerencia de Servicios Sociales está realizando inspecciones periódicas en la residencia y ha advertido que “seguirán especialmente vigilantes” con el centro.

Lo más