CRUZ DE LAMPEDUSA, LA CRUZ DE LOS REFUGIADOS

Rufino García: “El riesgo es acostumbrarnos a las noticias de naufragios y que digamos... uno más”

Ya lo pedía el Papa Francisco en 2015, hay que acabar con la "globalización de la indiferencia". La Cruz de Lampedusa viene a recordarnos las muertes injustas en el Mediterráneo de hombres y mujeres que huyen de la guerra y la miseria, y buscan en Europa una vida mejor. El 16 de junio la Cruz estará de nuevo en Madrid.

 

Susana Alonso

Tiempo de lectura: 1' Actualizado 18 may 2018

Mide 2'80 por 1'50 y está hecha con los restos de las barcazas que naufragaron frente a las costas de Lampedusa. Detrás hay una idea clara: que al margen de las noticias sobre refugiados, que van y vienen como las olas, no nos olvidemos del drama migratorio del siglo XXI.

El Papa Francisco se refería al mar Mediterráneo como “un cementerio de migrantes”. Se ha normalizado demasiado escuchar noticias sobre estos naufragios, de ahí que Rufino García, delegado de migraciones de la Archidiócesis de Madrid advierta que el riesgo está en que “nos acostumbremos a escucharlas, y digamos: uno más”.

En Madrid tenemos un 13,4% de población migrante, los que han conseguido comenzar un vida nueva. Sin embargo hay otros que están en el limbo, en centros como el de Intermamiento de Extranjeros de Aluche, en Madrid. Precisamente allí llega la Cruz el próximo 16 de junio. Un día después estará en la cárcel de Soto del Real. Con esta Cruz, dice Rufino, "se quiere visibilizar a los que huyendo del terror, no llegan a su destino".

La Fundación 'Casa dello espírito e delle Arti' encargó al artista Francesco Tuccio realizar la Cruz. Está bendecida por el Papa para que "vaya por todas partes" concienciando sobre el grave problema de los refugiados. Ha llegado a estar expuesta en el British Museum y, tras recorrer toda Italia, lleva meses viajando por España.

Lo más