Los trabajadores Metro cambian de uniforme

El próximo sábado estrenarán vestimenta que dejará el granate para volver al color azul corporativo

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Belén Ibáñez

Redactora de la sección Madrid

Tiempo de lectura: 2'Actualizado 17:05

Se vuelve al azul, que era la imagen corporativa de hace años. Un cambio para conmemorar el centenario de Metro. La renovación del vestuario está destinada a los más de 3.800 empleados cuyo trabajo se realiza de cara al público representando la imagen corporativa de la compañía (personal de estaciones, maquinistas de tracción eléctrica, etc.). Además, se incluye la renovación del informe del personal de oficio, llegando a los más de 5.000 empleados.

Metro de Madrid busca que el vestuario se adapte a las necesidades del personal de línea, además de que sea representativo y se identifique rápidamente para facilitar la interacción con el usuario, que debe reconocer de forma sencilla a los trabajadores del suburbano.

Además, la compañía ha tenido en cuenta la comodidad y funcionalidad de las prendas de vestir que utilizarán sus empleados y que tendrán cualidades técnicas específicas y necesarias, como pantalones términos, corbatas antiatrapamiento, guantes táctiles o anorak de abrigo, entre otras.

Esta renovación del diseño del vestuario de Metro se realiza veinte años después del último gran cambio que tuvo lugar en los años noventa.

El uniforme laboral de Metro de Madrid ha sufrido numerosos cambios a lo largo de sus casi cien años de historia.

En sus comienzos el personal femenino llevaba un vestido/guardapolvos que no sufrió demasiadas transformaciones hasta los años setenta, a excepción del abotonado del traje, el largo del mismo y el progresivo aumento del logotipo insertado en él.

En el caso del personal masculino, el uniforme era de corte militar, estaba dotado de gorra y adornado con los galones que indicaban la categoría profesional.

A partir de los años setenta, el uniforme evoluciona a la falda con blusa y chaqueta en el caso de las mujeres y al traje tipo sastre en el caso de los hombres.

En cuanto a la gorra, en 1976 empezó a dejar de utilizarse, sin autorización de la dirección de la compañía, al llegar la época de calor.

La dirección de la empresa consideraba que la gorra teresiana era un elemento de identificación del personal que prestaba servicio, además de constituir un símbolo de la autoridad de los empleados de Metro. 

SE ELIMINA UN ANEXO SOBRE LA MANERA CORRECTA DE VESTIR EL UNIFORME

Metro ha eliminado un anexo que establecía unas normas para llevar correctamente el uniforme y ofrecer una imagen de cara al público, tras el malestar que ha generado en los sindicatos. Dicho anexo establecía por ejemplo, que los accesorios como pendientes, collares o piercing deben ser discretos. También añadía que la apariencia física deberá estar cuidada, con aspecto limpio y aseado, no desaliñado tanto de rostro como de pelo.

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