Boletín

El secreto de los misioneros

El asesinato de la misionera Inés Nieves Sancho, de 77 años, en la República Centroafricana, ha vuelto conmocionar a la sociedad española 

Audio

 

Tiempo de lectura: 1'Actualizado 05:20

El asesinato de la misionera Inés Nieves Sancho, de 77 años, en la República Centroafricana, ha vuelto conmocionar a la sociedad española. Una trágica noticia que se une a los recientes asesinatos de los salesianos Fernando Hernández y de Antonio César Fernández en Burkina Faso. El Secretario de la Conferencia Episcopal, monseñor Luis Argüello, ha escrito un oportuno comentario en la red social twitter que sintetiza el sentido con el que debemos interpretar estas trágicas noticias. “No son mártires, señala monseñor Luis Argüello, porque les hayan matado. Les han matado por ser testigos de Jesús, por ser mártires de su presencia”.

La presencia de los misioneros en las zonas más conflictivas del planeta, aun en momentos de dificultad extrema, debe interpelar la conciencia de una sociedad que busca, por encima de todo, seguridad y bienestar como criterios de vida. Los misioneros, con su testimonio del Evangelio y su permanente exposición a peligros y amenazas, transiten el mensaje de una Iglesia que no abandona a las personas y a los pueblos, de una Iglesia que hace posible el milagro cotidiano de la esperanza aún en las situaciones más complejas. El testimonio de Inés, que llevaba 33 años con su callada labor de educación a las niñas en la República Centroafricana, nos habla de una entrega sin límites a los demás, que no se entendería sin su encuentro personal con Jesucristo. Ese es el secreto de su vida y también de su muerte

Lo más